sábado, 23 de septiembre de 2017

El huracán 'María' deja 35 muertos en el Caribe, 17 en Puerto Rico

SAN JUAN.- Al menos 35 personas han muerto tras el paso del huracán 'María' por el Caribe este mes, tras su último paso por las Islas Turcas y Caicos, después de haber dejado atrás a Puerto Rico y otras islas caribeñas donde se registraron vientos y lluvias que han destruido casas, han causado inundaciones y han devastado las economías de estos países.

Al menos 17 personas han muerto en Puerto Rico, según ha informado el periódico puertorriqueño 'El Nuevo Día'. Mientras que en Dominica, con una población de aproximadamente 71.000 habitantes, la cifra de muertos ha alcanzado las 14 personas.
En el territorio francés de la isla de Guadalupe han muerto otras dos personas y ha habido un muerto en las Islas Vírgenes. Sin embargo, es probable que la cifra de muertos ascienda cuando se reanude la búsqueda de desaparecidos.
'María' es el segundo gran huracán que azota el Caribe este mes y la tormenta más poderosa que ha golpeado Puerto Rico en casi 90 años. El huracán ha destruido el suministro de energía de la isla y varios ríos se han visto afectados por niveles de inundación récord.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha asegurado que Puerto Rico ha quedado "totalmente destruido" y ha dicho que planea visitarla.
A ello se suma que Puerto Rico ya estaba afrontando la mayor crisis de deuda a nivel municipal que ha habido en la historia de Estados Unidos.

viernes, 22 de septiembre de 2017

Puerto Rico enfrenta semanas de apagón


SAN JUAN.- Las autoridades puertorriqueñas elevaron este viernes a 13 la cifra de muertos en la isla por el paso del huracán María, tras hallar ocho personas ahogadas en el municipio de Toa Baja (norte).

El alcalde de Toa Baja, Bernardo Márquez, dijo que la tragedia ocurrió después de la apertura de compuertas del embalse Lago La Plata. También informó de unos 4.000 rescates en su municipio.
Algunos medios locales informaron de que no se activaron las alarmas de inundación en el municipio, que sigue sin electricidad desde el miércoles, como la mayor parte de la isla.
Además de los ocho muertos en Toa Baja, tres hermanas murieron en Utuado (centro-oeste) cuando un alud sepultó la casa en la que se habían refugiado, ya que habían evacuado su vivienda habitual porque está en una zona inundable. 
”Eso nunca se había inundado y nos sentíamos más seguras”, dijo Hilda Gloria González, una hermana de las fallecidas.
”Pero -agregó- alrededor de las 10 de la mañana cayó una piedra de esas grandes y bajó todo eso (barro) por ahí y le dio un cantazo (golpe) a la ventana y yo ahí no sé nada más porque la puerta se cerró”.
La mujer explicó que sus hermanas quedaron atrapadas en un cuarto de la vivienda, ya que la puerta quedó atascada.
El duodécimo fallecido, del que informó ayer el gobernador de Puerto Rico, Ricardo Rosselló, murió por el impacto de un tablero que había sido instalado para proteger del viento a una vivienda y que salió volando.
Dos días después de que María asolara Puerto Rico, e inundara ciudades y aplastara casas, millones de isleños afrontan la perspectiva desesperante de semanas y quizás meses sin electricidad, después de que las autoridades anunciaran un apagón total de la isla tras el paso del ciclón. La tormenta derribó toda la red a través del territorio estadounidense de 3,4 millones de personas, dejando a muchos sin electricidad.
El huracán María, que alcanzó vientos de hasta 285 kilómetros por hora y la categoría 5 de intensidad (la máxima), está dejando una estela de muerte y destrucción a su paso por varias islas del Caribe. Además de los 13 muertos en Puerto Rico, María ha causado al menos 15 en la isla de Dominica y uno en Guadalupe, para un total de 29.
El huracán María avanza ahora hacia las Islas Turcas y Caicos con vientos de hasta 205 kilómetros por hora y categoría 3.

Al menos 13 muertos en Puerto Rico tras el paso del huracán 'María'


SAN JUAN.- El gobernador de Puerto Rico, Ricardo Rosselló, confirmó este viernes el fallecimiento de al menos 13 personas debido al paso del huracán María. Así, las autoridades puertorriqueñas evaluaron la magnitud de los daños después de que el ciclón hubiese causado 21 muertos en el Caribe.

María, ahora de categoría 3 aunque llegó al máxima de 5, dejó dos víctimas mortales en Guadalupe, 15 en Dominica -donde llegó un barco de ayuda francés-, una en Puerto Rico y tres en Haití. Pero es en Puerto Rico donde la situación es más grave.
Se anuncian lluvias torrenciales que agravarán las inundaciones en este territorio de 3,4 millones de habitantes, que podría permanecer sin electricidad durante varios meses y con una red de telecomunicaciones casi totalmente destruida.
El presidente estadounidense, Donald Trump, declaró "Zona de Gran Desastre" a este territorio autónomo estaodunidense, lo cual libera fondos ilimitados de ayuda federal para una isla que desde mayo está en bancarrota.
"Puerto Rico está totalmente devastado; en un estado muy, muy delicado", explicó el presidente Trump el pasado jueves tras saber que la isla estaba sin electricidad. Luego el gobernador Rosselló advirtió de que "esto se puede poner peor".
"Lo que provoca más muertes en este tipo de eventos es la lluvia. Anticipamos que esto iba a ser el desastre más grande en un siglo en Puerto Rico y efectivamente ha sido así", explicó, porque la isla aún padece precipitaciones de la cola de María aunque su ojo ya esté kilómetros mar adentro.
Un video difundido en las redes sociales por una residente del barrio de Toa Baja muestra el agua llegando al segundo piso de su casa. "Estamos atrapados, Dios no nos ayuda, no podemos hacer nada" se lamentaba esta mujer. "No podemos subir (al techo) a causa del viento, miren las oleadas de agua", decía.
Durante la noche, decenas de familias fueron rescatadas de este barrio, un suburbio de la capital San Juan que se inundó cuando un lago se desbordó.
"Todos vivimos la peor noche de nuestra vida, pero los boricuas tenemos una gran fuerza interior", comentó por su parte Iris Rivera, de 53 años, en San Juan. "Todo el mundo está ayudando a limpiar, a dirigir el tránsito, a apoyar al vecino".
En tanto, Ocean Park, una zona turística de San Juan, estaba bajo el agua. Residentes en los segundos niveles de sus casas contemplaban la inundación mientras otros, en botes y kayaks, verificaban que sus vecinos estuvieran bien.
Varias tiendas fueron saqueadas y no se veía mucha presencia policial, aunque la gobernación informó de una decena de arrestos. El gobierno declaró toque de queda nocturno y extendió hasta el sábado la Ley Seca.
"El San Juan que conocíamos ha desaparecido", afirmó por su lado la alcalde de la capital, Carmen Yulin Cruz, quien advirtió que la isla podría quedar privada de electricidad "durante cuatro a seis meses".
Mientras tanto, en República Dominicana, el ciclón derribó árboles y postes de electricidad, dejó sin energía a 140.000 personas y causó inundaciones por las crecidas de los ríos. El Centro de Operaciones de Emergencias (COE) ordenó desalojos obligatorios en 26 de las 32 provincias del país y más de 17.000 personas fueron evacuadas.
Casi 3.000 viviendas reportaron daños y, según el COE, 15 comunidades quedaron aisladas por las crecidas de ríos y un puente se colapsó. María ya se alejó de Puerto Rico el jueves por la noche, pero su campo nuboso seguía causando lluvias y vientos en casi todo el país.
En su boletín de las 03H00 GMT del viernes, el Centro Nacional de Huracanes colocaba a María a 145 Km al noreste de Punta Cana, viajando lentamente (a 15 Km/hora) rumbo a las islas Turkos y Caicos.

jueves, 21 de septiembre de 2017

El huracán 'María' deja seis muertos y graves daños a su paso por Puerto Rico


SAN JUAN.- Tras el paso del huracán María por Puerto Rico, la isla ha amanecido este jueves con los sistemas eléctricos destruidos y ha provocado deslizamientos de tierra e inundaciones, lo que dificulta las labores de rescate de los equipos de emergencias. Asimismo, el gobernador confirmó una muerte a causa de la catástrofe, pero los medios locales informan de al menos seis fallecidos. 

Por el momento se desconoce el alcance de los daños, ya que docenas de municipios permanecen aislados y sin comunicación después de que María golpeara la isla con una tormenta de categoría 4 y con vientes de casi 250 kilómetros por hora. Se trata del huracán más fuerte que ha azotado la Puerto Rico en los últimos 80 años, y que ha dejado ya 10 muertos a su paso por el Caribe.
María ha dejado estampas de inundaciones generalizadas y árboles arrancados que han bloqueado muchas carreteras y calles, creando un laberinto que incluso ha obligado a algunos conductores a pasar por delante de los vehículos policiales que usaban altavoces para advertir a la gente que debían respetar el toque de queda impuesto por el gobernador para garantizar la seguridad de todos.
“Esto será un evento histórico para Puerto Rico”, afirmó Abner Gómez, director de emergencias de la isla. Por su parte, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aprobó una declaración federal a causa del desastre. El huracán se dirige hacia la costa estadounidense, con mayor fuerza que Irma, que irrumpió en los Cayos de Florida a principios de mes.
En la capital de San Juan, los imponentes eucaliptos cayeron provocando daños en la calle principal salpicada de bares, restaurantes y cafeterías, algunos de los cuales resultaron dañados. En las afueras de un edificio de apartamentos cercano, el operador de una empresa de turismo de 40 años, Adrian Pacheco, contó cómo pasó ocho horas en una escalera acurrucado con otros 100 residentes cuando el huracán arrancó las persianas de su edificio y diezmó tres balcones. 
“Creo que la gente no esperaba que la tormenta llegara al punto en que llegó”, dijo. “Como Irma nunca pasó, pensaron que María sería la misma.”
El huracán Irma arrasó Puerto Rico el 6 de septiembre, dejando a más de un millón de personas sin electricidad, pero sin causar muertes ni daños generalizados como ocurrió en las islas cercanas. María, sin embargo, voló ventanas en algunos hospitales y comisarías de policía, convirtió algunas calles en ríos y destruyó cientos de casas en Puerto Rico, incluyendo el 80% de las casas en una pequeña comunidad pesquera cerca de la Bahía de San Juan.
“Meses y meses y meses y meses y meses y meses van a pasar antes de que podamos recuperarnos de esto”, dijo Félix Delgado, alcalde de la ciudad costera norteña de Catano.
Mientras tanto, el ruido de las motosierras llena el silencio que se extendió por San Juan a última hora de la tarde del miércoles, cuando los bomberos comenzaron a remover árboles y usar excavadoras para levantar postes de luz derribados. Algunos vecinos también se sumaron a las labores de limpieza.
María ha causado al menos 10 muertes en todo el Caribe, entre ellas siete en la isla de Dominica, que ha sido duramente azotada, y dos en el territorio francés del Caribe de Guadalupe. 
El gobernador de Puerto Rico dijo a CNN que un hombre murió después de ser golpeado por escombros voladores. No se disponía de más detalles y no pudo ponerse en contacto inmediatamente con los funcionarios para recabar observaciones.
Asimismo, la red eléctrica puertorriqueña se estaba desmoronando ante la falta de mantenimiento y la disminución de personal incluso antes del paso de María, por lo que ahora se espera que pasen semanas para restaurar la energía.
Por su parte, en Dominica, el ministro de Turismo, Robert Tonge, aseguró que el país estaba gravemente dañado tres días después del paso de María. Según su explicación, la capital sigue con problemas de inundaciones y graves daños. Además, el hospital y un centro comunitarios perdieron sus techos.

miércoles, 20 de septiembre de 2017

En Puerto Rico ya comenzó la limpieza de las autopistas después del paso de 'María'


SAN JUAN.- Las autoridades de emergencia en Puerto Rico han comenzado labores para restaurar el acceso en las carreteras de la isla, el primer paso necesario para atender a los millones de residentes afectados por el paso del huracán María.

Nino Correa, el coordinador de búsqueda y rescate de la Agencia Estatal de Manejo de Emergencias (AEMEAD) de Puerto Rico, explicó que ya su equipo ha empezado a desplegarse para liberar las vías.
"Es la primera vez que vivimos un sistema como este", aseguró Correa en una entrevista telefónica en la tarde del miércoles. "Ya hay algunas brigadas y personal en la calle enfocados principalmente en dos cosas: primero, el acceso a las carreteras y, segundo, las comunicaciones, que se afectaron muy fuerte".
Sus esfuerzos se enfocarán inicialmente en despejar las vías principales de Puerto Rico: la autopista Luis A. Ferré (conocida como el Expreso PR-52), que recorre de norte a sur la isla, desde San Juan hasta Ponce; las Carreteras #1, #2 y #3, que conectan a muchos de los municipios más grandes de la isla; el Expreso José de Diego (PR-22) en el norte; y la PR-53, entre otras.
"Es bien difícil cruzar de un lado a otro de la isla" tras el paso del ciclón, agregó.
Correa asegura que los 78 municipios de Puerto Rico son directamente responsables de las calles y avenidas locales, y que muchos de estos pueblos "ya están en la calle" para comenzar el largo proceso de recuperación. 
"La Autoridad de Carreteras está trabajando con cada municipio. Lo importante es tener la garantía de mover las ambulancias, los rescates, incluso la Guardia Nacional", afirmó.
Sin embargo, los esfuerzos de rescate se han visto entorpecidos parcialmente por el intenso daño que trajo María. La línea principal de la Agencia de Manejo de Emergencia, por ejemplo, dejó de funcionar y, aunque los usuarios de redes han compartido otros números de emergencia, esas líneas "pueden colapsar por la cantidad de llamadas que entran", explicó.
Correa confirmó que el número de la radio estatal WIPR, (787) 777-0940, es uno de los que se ha habilitado para recibir este tipo de llamadas.
"Necesitamos tiempo para restablecer la comunicación", agregó. "Si alguien tiene necesidad, sugerimos que lo primero que deben hacer es intentar canalizar (su pedido) a través de los municipios".
Tras el paso de María, la Agencia de Manejo de Emergencias respondió a varias llamadas de emergencias.
En el hospital Doctor's Center en el pueblo de Carolina, en el norte de la isla, asistieron moviendo a unos 80 pacientes a pisos más altos del edificio y trasladando a cuatro personas en condición crítica al hospital regional del municipio, dijo Correa.
También respondieron a una situación en Gurabo, en el centro de Puerto Rico, luego de que una urbanización quedara inundada con varios pies de agua. Algunos residentes, entre ellos ancianos y personas discapacitadas, fueron evacuados mientras otros decidieron permanecer en sus hogares.
La agencia también visitó otros sectores vulnerables, como las comunidades alrededor de la represa en el municipio de Patillas (sureste) y una urbanización en Ceiba (este) altamente susceptible a derrumbes. 
"Hasta el momento, todo está bajo control" en ambas áreas, dijo Correa, agregando que en la isla de Vieques también se rescató a dos mujeres de una playa.
A los puertorriqueños en la diáspora que aún no saben sobre sus familiares, Correa pidió una cosa: paciencia. "Hay sectores completos incomunicados y hay compañías que no están en función", dijo.

'María' devasta Puerto Rico y el gobernador decreta el toque de queda hasta el sábado


MIAMI.- Lluvias torrenciales, ríos y embalses desbordados, marejadas ciclónicas de dos metros, olas de ocho metros, árboles por los aires, ventanas estallando, 100% de las casas sin electricidad y problemas generalizados de telecomunicaciones. El ojo del huracán María ha atravesado Puerto Rico con sus devastadores vientos de más de 200 kilómetros por hora (categoría 4, la segunda más potente de la escala ciclónica) entrando por el sur a las seis de la mañana hora local y saliendo por el norte pasado el mediodía, manteniéndose la alerta por lluvias hasta esta noche y dejando la red de carreteras bloqueada y un caótico panorama general, según la crónica del corresponsal de El País, de Madrid, en el Caribe. 

El gobernador Ricardo Rosselló ha pedido al presidente de EE UU Donald Trump que declare la isla "zona de desastre", ha ordenado el toque de queda para la población hasta el sábado y ha anunciado que los primeros equipos de rescate están listos para salir a las calles. Por el momento no se han reportado víctimas mortales.
Con un radio de impacto de 100 kilómetros desde su vórtice que ha afectado a todo el territorio ensañándose con la región central, María es el ciclón más fuerte que golpea a la isla desde 1928. 
Apremiados por el gobierno a refugiarse a tiempo, los puertorriqueños se han mantenido durante horas atrincherados en refugios, casas y hoteles a la espera de que el vórtice del ciclón se fuese por completo. A medida que avanza la jornada se va dibujando el cuadro de la tragedia. 
El diario local El Nuevo Día menciona que un municipio ha quedado "completamente incomunicado"; que una familia tuvo que saltar por la ventana de su casa junto a un río desbordado para salvar su vida; que pacientes de dos hospitales han sido trasladados porque estallaron los generadores eléctricos; el diario refiere zonas urbanas totalmente inundadas y tendidos eléctricos derrumbados, así como detalles que ejemplifican la fuerza del ciclón como la cúpula de la alcaldía de Loíza "arrancada por el viento". 
La alcaldesa de la capital, San Juan (390.000 habitantes), Carmen Yulín Cruz, ha dicho: “La devastación, la cantidad de casas que han desaparecido es muy difícil de procesar”, y el alcalde de la ciudad de Fajardo, Aníbal Meléndez, ha concluido: “Nunca había visto mi ciudad tan destrozada”. 
Ya hace horas, pasado el mediodía y alejándose por fin el ojo del huracán, el director de la Agencia Estatal para el Manejo de Emergencias y Administración de Desastres, Abner Gómez, hacía un balance desolador: "Definitivamente, vamos a encontrar a nuestra isla destruida. La información que hemos recibido no es nada alentadora. Es un sistema que ha destruido todo lo que ha tenido a su paso”.
Tras impactar en Puerto Rico, el huracán María se ha degradado de categoría 4 a categoría 3, todavía muy peligrosa, y se dirige a la costa este de República Dominicana, que se encuentra en alerta roja y ha cerrado sus aeropuertos, incluido el del foco turístico de Punta Cana, hasta el jueves. Se espera que María azote la costa oriental dominicana con un grado menos, categoría 2.
Entre el 6 y el 10 de septiembre el huracán Irma –el más potente en la historia del océano Atlántico– dejó más de 80 muertos y daños incalculables en el Caribe y Florida. La feroz intensidad de esta temporada de huracanes, que dio su primer mazazo a finales de agosto con las históricas inundaciones dejadas en Texas por Harvey, está afectando gravemente a la región y disparando la preocupación por el efecto del cambio climático en el recrudecimiento de los desastres meteorológicos en la zona. 
Esta semana en una entrevista con este diario el premio Nobel de Química mexicano Mario Molina explicaba: "El cambio climático no ocasiona estos eventos extremos, pero sí aumenta su intensidad. Los huracanes tienen que ver con la temperatura del mar. Y esa temperatura, ha subido como consecuencia del cambio climático".
Los destrozos han sido inmensos en Puerto Rico, que arrastra además una desmesurada crisis de liquidez con crecientes dificultades para mantener los servicios de salud y el sistema de pensiones y gran depauperación laboral y social. Casi la mitad de los tres millones y medio de habitantes de Puerto Rico vive por debajo del nivel de la pobreza y abundan por toda la isla construcciones precarias de madera y techos de zinc. Los reportes preliminares señalan que miles de viviendas se han visto seriamente dañadas.
Durante el día el gobernador Rosselló ha lanzado mensajes de ánimo a los puertorriqueños: "No hay ningún huracán más fuerte que el pueblo de Puerto Rico. Cuando pase esto, juntos nos vamos a levantar", declaró por teléfono a El Nuevo Día justo cuando María estaba devastando la isla y en otros medios se escuchaban testimonios como el de Nydia Pérez, una vecina de San Juan que decía a la emisora local Wapa Radio: "En mi casa una ventana explotó y arrancó una puerta. El viento y la lluvia dañaron todo en la sala. A la casa de enfrente se le voló el techo completo".
Desde San Juan, el reportero Benjamín Morales informaba este miércoles a El País de la situación: "Se reportan daños de todo de tipo. El gobernador teme destrucción generalizada, pues cruzó la isla en diagonal. El servicio eléctrico está muerto, como es de esperarse". Morales, que cubrió el demoledor paso del huracán Irma por Cuba y viajó el martes a su país para estar con su familia, comparaba ambos golpes y creía que María estaba dando aún más fuerte en Puerto Rico. "Mi casa tiene ventanas de seguridad para 300 kilómetros y por momentos pensé que arrancaría alguna. Aquí el consenso en la radio es que nunca se había visto algo como esto", dijo.
Trump ha dicho esta tarde que está recibiendo informes detallados sobre la situación en Puerto Rico y en las Islas Vírgenes estadounidenses y que el Gobierno federal asignará recursos para que se recuperen del huracán. El martes por la noche el presidente de EE UU –del que Puerto Rico es Estado Libre Asociado, una fórmula a medio camino entre la dependencia y la autonomía–, tuiteaba su preocupación y su apoyo a los boricuas, cuya numerosa comunidad en la América continental adquiere un peso electoral cada vez mayor, en especial en el decisivo estado de Florida: "Puerto Rico será golepado por un nuevo huracán monstruoso. ¡Cuídense, nuestros corazones están con ustedes y estaremos para ayudarles!", escribía Trump en la víspera del desastre. La ayuda económica de Washington será crucial para que la isla pueda levantarse de su doble knock out: la descomunal crisis de deuda sumada al descomunal huracán.
El huracán María tocó tierra en el Caribe el martes en la isla de Dominica, donde ha dejado al menos siete muertos y provocado una "devastación generalizada", en palabras de su primer ministro. También dejó al menos dos muertos en la isla francesa de Guadalupe, donde otras dos personas están desaparecidas tras el paso del huracán. 
Ahora el ojo del poderoso ciclón enfila hacia República Dominicana y las Islas Turcas y Caicos. Según las previsiones María subirá en las próximas 24 horas hacia el norte y por fortuna no afectará a Haití, el país más pobre de América Latina. Tampoco a Cuba ni a la península de Florida, ambas muy dañadas por el gigantesco huracán Irma.

La devastación es casi absoluta en Puerto Rico por el huracán 'María'


SAN JUAN.- Sin poder contener las lágrimas, la alcaldesa de San Juan, Carmen Yulín Cruz, da cuenta de que en la ciudad la devastación fue "prácticamente absoluta" tras el paso del huracán María por Puerto Rico. 

"Nuestra vida como la conocíamos cambió". 
"Hay mucho dolor, mucha devastación", dijo Yulín Cruz llorando ante un grupo de periodistas en un refugio de San Juan, cuyo techo se mecía por los furibundos vientos de 220 Km/hora que azotan la isla y que forzaron a los refugiados a congregarse en los pasillos.

"Muchas partes de San Juan están completamente inundadas (...) La devastación está tocando los cuatro puntos cardinales", añadió.

De otro lado, el gobernador de Puerto Rico, Ricardo Roselló, solicitó este miércoles al presidente de EE.UU., Donald Trump, declarar la isla zona de emergencia tras el impacto esta del huracán María.

"Informo al pueblo que acabo de solicitarle al presidente Trump que declare a Puerto Rico zona de desastre", señaló Roselló en su cuenta de Twitter.

El gobernador señaló en una entrevista telefónica con ‘GFR Media’ que por ahora no tiene reportes de víctimas mortales a causa del huracán María pero sí conoce que los daños a las infraestructuras son "severos".

De acuerdo con el Centro Nacional de Huracanes (CNH) de Estados Unidos, María se convirtió en la noche de este miércoles en un huracán de categoría 2 y avanza hacia la zona oriental de República Dominicana con vientos máximos de 110 millas por hora (175 km/h).

El organismo indicó que se encontraba a 75 millas (120 km) al este de Punta Cana, en República Dominicana, y se movía en dirección noroeste a 12 millas por hora (19 km/h). Se espera que recupere fuerza este jueves y vuelva a ser un huracán de categoría mayor. Además, se espera que continúe ese rumbo con un decrecimiento paulatino de la velocidad hasta el viernes por la mañana, hora local.

Sigue en vigor un aviso de huracán para Puerto Rico, Culebra y Vieques, de Cabo Engaño hasta Puerto Plata en la República Dominicana, las Islas Turcos y Caicos y las Bahamas.

El director de la Agencia Estatal para el Manejo de Emergencias y Administración de Desastres (Aemead), Abner Gómez, dijo en una conferencia de prensa a media jornada que todo Puerto Rico estaba sin electricidad. “Ya está en un 100 por ciento de gente sin luz”, dijo Gómez, según reportó el diario local Nuevo Día.

Suzette Vega, de 49 años, fue una de las refugiadas en la cancha del coliseo Roberto Clemente cuando el techo comenzó a mecerse y todos fueron transferidos.

“Cuando empezaron los vientos bien fuertes a azotar y el techo (...) vino la alcaldesa y nos desalojó a todos y tuvimos que subir inmediatamente al segundo y tercer piso con todas las pertenencias y los perritos”, contó.

“Un guardia me dijo ‘lo que pasa es que el techo está por colapsar’ y cuando miro arriba, el techo se estaba meneando como si fuera una hoja de papel. Le dije: ‘¿Pero ese techo es de cartón?’, y me dijeron: ‘No, es de cemento’ ”. 

“Yo escuchaba los cristales cayendo, pero no sabía de dónde venían, todos los pasillos se inundaron”, prosiguió Vega.

Poco después, la alcaldesa aseguró a reporteros que el estadio era seguro y “que no debía ocurrir absolutamente nada”. En el centro de San Juan, Imy Rigau, de 53 años, estaba guarecida en un pasillo de su apartamento, junto a su hijo de 23 años y su perro. Lloraba.

“Estamos encerrados todavía en el pasillo del apartamento, que lo tengo todo inundado de agua”, lloró. “Tenemos como un pie (30 cm) de agua”. Vive en un cuarto piso, pero el agua llega desde el apartamento superior del edificio de cinco pisos, cuyo techo aparentemente se rompió. “El agua bajó por la escalera como si fuera una cascada y toda esa agua se metió dentro de la casa”, contó.

En llamadas a la radio WKAQ 580 AM, los residentes daban cuenta de desastres desde todas partes del país.

“Hay que reconstruir la ciudad capital del país, que tiene que decirle al mundo que estamos aquí”, agregó la alcaldesa de San Juan.

Desde España se achaca la serie de huracanes en el Caribe al cambio climático y ausencia de 'El Niño'


MADRID.- La Agencia Estatal de Meteorología de España (AEMET) asocia el número de huracanes de la temporada de 2017, mayor en número e intensidad de lo habitual, al cambio climático, que ha elevado la temperatura del agua del mar en el Atlántico y el Caribe, a lo que se suma la ausencia de influencia este año del fenómeno meteorológico El Niño.

Durante la rueda de prensa estacional, la portavoz de la AEMET, Ana Casals, ha explicado que "la gasolina" de los huracanes es el calor acumulado en el mar y que por cada grado centígrado extra de calor en la atmósfera, el mar puede retener un 7 por ciento más.
 "Casi se puede seguir el rastro de Irma por la temperatura del agua del mar", ha comentado.
Casals ha dicho que la anomalía positiva de temperaturas desde que comenzaron los huracanes esta temporada "está motivada por el cambio climático" en la superficie del agua del mar, ya que estos se forman por encima de una temperatura del agua de 25,6 grados centígrados y ahora está a 30 grados centígrados.
A la situación de la temporada de este año, que se dará por terminada en noviembre, ha añadido que también influye la ausencia del fenómeno meteorológico El Niño este año en el Atlántico, ya que este contribuye a reducir el número de huracanes.

Puerto Rico anuncia que el país "ya no será el mismo" tras el paso del huracán 'María'


SAN JUAN.- El portavoz del gobernador de Puerto Rico, Carlos Mercader, se ha referido a "las dimensiones históricas" del huracán María que azota la isla en estos momentos. María es el primer huracán de categoría 4 afecta a la isla desde 1932.

El país afronta una "devastación total", afirmó Mercader, citado por CNN. Según él, "en términos de infraestructura, Puerto Rico no será el mismo", tras el paso del ciclón.
Ricardo Rossello, gobernador del territorio no incorporado de EE.UU., ha dicho que un 90% de los residentes de la isla ya se han quedado sin electricidad, siendo probable -dijo- que el apagón afecte a la totalidad del territorio de Puerto Rico.
En Puerto Rico todavía no se informa de posibles víctimas mortales.
El Servicio Nacional para Huracanes de EE.UU. prevé que el nivel de agua se eleve hasta los tres metros, lo que supondría una seria amenaza para las zonas costeras. Un fortísimo caudal de agua ya ha afectado a la ciudad de Guyama y amenaza a otras partes del país, que ha emitido advertencias sobre inundaciones repentinas en otras partes.
Roselló, ha dicho que el huracán María ha causado daños "severos" en la isla caribeña, pero hasta el momento no hay informes sobre posibles víctimas.
Roselló ha subrayado que el peligro por este ciclón de categoría 4 continúa y todavía queda por lo menos "un día completo de lluvia", según declaró el gobernador a medios locales.
El gobernador ha añadido que los servicios de rescate todavía no pueden salir a cumplir sus funciones hasta que los vientos bajen, pero han recibido peticiones para rescatar a personas en distintos lugares de la isla.
Rosselló ha anunciado que había pedido al presidente de EE. UU., Donald Trump, la declaración de la isla como "zona de desastre", después de que el lunes el gobernante decretase el estado de emergencia para Puerto Rico y las Islas Vírgenes de EE.UU. ante la llegada de María por esos territorios.
Asimismo, Abner Gómez, director de la Agencia Estatal para el Manejo de Emergencias y Administración de Desastres (AEMEAD) ha señalado en conferencia de prensa que "todavía el jueves no es momento para salir".
"Recuerden que hay tendido eléctrico en el suelo y eso puede provocar accidentes", advirtió el máximo responsable de AEMEAD, que confirmó que el 100 % de la isla, donde viven 3,3 millones de personas, se encuentra ya sin suministro eléctrico por el paso del huracán María.
Cientos de viviendas han sido destruidas por los fuertes vientos que acompañan al ciclón, de más de 220 kilómetros por hora, y las constantes lluvias han ocasionado que varios ríos se desborden en la isla caribeña.

Destrozos y evacuaciones en Puerto Rico ante el peor ciclón en 90 años


SAN JUAN.- Edificios que tiemblan, techos que vuelan, ventanas que estallan y escombros en las calles, daban hoy un panorama catastrófico de la situación en la isla de Puerto Rico con la llegada del huracán María , el más potente que golpea el archipiélago en los últimos 90 años.

Con categoría 4, María, el segundo gran huracán que azota el Caribe este mes, tocó tierra en Yabucoa, un municipio en el este de esta isla de 3,4 millones de habitantes. Miles de personas estaban refugiadas en albergues.
Con vientos sostenidos de 233 kilómetros por hora (kph) y fuertes marejadas, el panorama de destrucción incluía toldos y canaletas destrozadas que colgaban de los edificios o caían arrancados por completo.
En los inodoros burbujeaba el agua y emanaban gases nauseabundos porque el huracán sacudía los sistemas de alcantarillado.
A su paso por el Caribe, el huracán María dejó hasta el momento un total de nueve muertos en las islas de Dominica y Guadalupe, que fueron prácticamente arrasadas por vientos cercanos a los 200 kilómetros.
Las autoridades del archipiélago francés de Guadalupe reportaron dos muertos, en tanto que en Dominica el gobierno advirtió sobre una "total devastación" que causó 7 víctimas fatales.
"Es difícil determinar la cifra de muertes, pero hasta ahora se han confirmado siete como resultado directo del huracán", escribió Hartley Henry, asesor del primer ministro de Dominica, Roosevelt Skerrit, en un mensaje publicado en Facebook.
El huracán Irma , uno de los más poderosos del Atlántico de los que se tiene registro, ya había dejado una estela de destrucción en varias islas caribeñas, Cuba y los Cayos de Florida. Al menos 84 personas murieron en el Caribe y Estados Unidos.
"No hemos experimentado un evento de esta magnitud en nuestra historia moderna", alertó el gobernador de la isla, Ricardo Rossello, en un mensaje televisado el martes sobre María.
El gobierno dispuso 500 albergues.
El Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos (CNH) pronosticó que María provocaría lluvias de unos 63,5 centímetros en partes de la isla y desataría marejadas de hasta 2,7 metros. Las intensas precipitaciones podrían provocar deslaves e inundaciones, añadió el reporte.
"Esta es una catástrofe", dijo Madeline Morales, de 62 años, una vendedora de San Juan que abandonó su hogar en la costa para buscar refugio en una zona más alta.
Los pronósticos señalaban que María sería el huracán más intenso que azota Puerto Rico desde 1928, cuando el huracán San Felipe Segundo dejó al menos 300 muertos, dijo el servicio nacional de meteorología.
Antes de llegar a Puerto Rico, María pasó por el oeste de Santa Cruz, hogar de casi la mitad de los 103.000 residentes de las Islas Vírgenes, como un huracán de categoría 5, el nivel más alto de la escala Saffir-Simpson.
Su pared externa azotó la isla con vientos sostenidos de 145 kph, dijo el CNH. Las autoridades iniciarían el recuento de los daños desde primeras horas de la mañana.
Durante todo el día de hoy María cruzará Puerto Rico y pasará por el norte de la costa noreste de República Dominicana durante esta noche y mañana, dijo el CNH. Es muy pronto para prever si representa una amenaza para el territorio continental de Estados Unidos a medida que avanza hacia el norte del Atlántico.
"Esto será catastrófico para nuestra isla", dijo Grisele Cruz, quien permanecía en un albergue en la ciudad de Guayama, en el sureste de la isla. "Estaremos sin servicios por mucho tiempo", añadió.