jueves, 21 de septiembre de 2017

El huracán 'María' deja seis muertos y graves daños a su paso por Puerto Rico


SAN JUAN.- Tras el paso del huracán María por Puerto Rico, la isla ha amanecido este jueves con los sistemas eléctricos destruidos y ha provocado deslizamientos de tierra e inundaciones, lo que dificulta las labores de rescate de los equipos de emergencias. Asimismo, el gobernador confirmó una muerte a causa de la catástrofe, pero los medios locales informan de al menos seis fallecidos. 

Por el momento se desconoce el alcance de los daños, ya que docenas de municipios permanecen aislados y sin comunicación después de que María golpeara la isla con una tormenta de categoría 4 y con vientes de casi 250 kilómetros por hora. Se trata del huracán más fuerte que ha azotado la Puerto Rico en los últimos 80 años, y que ha dejado ya 10 muertos a su paso por el Caribe.
María ha dejado estampas de inundaciones generalizadas y árboles arrancados que han bloqueado muchas carreteras y calles, creando un laberinto que incluso ha obligado a algunos conductores a pasar por delante de los vehículos policiales que usaban altavoces para advertir a la gente que debían respetar el toque de queda impuesto por el gobernador para garantizar la seguridad de todos.
“Esto será un evento histórico para Puerto Rico”, afirmó Abner Gómez, director de emergencias de la isla. Por su parte, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aprobó una declaración federal a causa del desastre. El huracán se dirige hacia la costa estadounidense, con mayor fuerza que Irma, que irrumpió en los Cayos de Florida a principios de mes.
En la capital de San Juan, los imponentes eucaliptos cayeron provocando daños en la calle principal salpicada de bares, restaurantes y cafeterías, algunos de los cuales resultaron dañados. En las afueras de un edificio de apartamentos cercano, el operador de una empresa de turismo de 40 años, Adrian Pacheco, contó cómo pasó ocho horas en una escalera acurrucado con otros 100 residentes cuando el huracán arrancó las persianas de su edificio y diezmó tres balcones. 
“Creo que la gente no esperaba que la tormenta llegara al punto en que llegó”, dijo. “Como Irma nunca pasó, pensaron que María sería la misma.”
El huracán Irma arrasó Puerto Rico el 6 de septiembre, dejando a más de un millón de personas sin electricidad, pero sin causar muertes ni daños generalizados como ocurrió en las islas cercanas. María, sin embargo, voló ventanas en algunos hospitales y comisarías de policía, convirtió algunas calles en ríos y destruyó cientos de casas en Puerto Rico, incluyendo el 80% de las casas en una pequeña comunidad pesquera cerca de la Bahía de San Juan.
“Meses y meses y meses y meses y meses y meses van a pasar antes de que podamos recuperarnos de esto”, dijo Félix Delgado, alcalde de la ciudad costera norteña de Catano.
Mientras tanto, el ruido de las motosierras llena el silencio que se extendió por San Juan a última hora de la tarde del miércoles, cuando los bomberos comenzaron a remover árboles y usar excavadoras para levantar postes de luz derribados. Algunos vecinos también se sumaron a las labores de limpieza.
María ha causado al menos 10 muertes en todo el Caribe, entre ellas siete en la isla de Dominica, que ha sido duramente azotada, y dos en el territorio francés del Caribe de Guadalupe. 
El gobernador de Puerto Rico dijo a CNN que un hombre murió después de ser golpeado por escombros voladores. No se disponía de más detalles y no pudo ponerse en contacto inmediatamente con los funcionarios para recabar observaciones.
Asimismo, la red eléctrica puertorriqueña se estaba desmoronando ante la falta de mantenimiento y la disminución de personal incluso antes del paso de María, por lo que ahora se espera que pasen semanas para restaurar la energía.
Por su parte, en Dominica, el ministro de Turismo, Robert Tonge, aseguró que el país estaba gravemente dañado tres días después del paso de María. Según su explicación, la capital sigue con problemas de inundaciones y graves daños. Además, el hospital y un centro comunitarios perdieron sus techos.