jueves, 6 de junio de 2019

Reunión secreta de la élite financiera según “The Street” / Guillermo Herrera *

El periódico “The Street” publica que los más altos cargos del Departamento del Tesoro y del Sistema de la Reserva Federal de EEUU se reunieron en secreto el 30 de mayo para abordar la gran cantidad de bonos basura que inunda la economía del país, y que podría ser la fuente de la próxima crisis financiera.

"El Consejo de Supervisión de la Estabilidad Financiera, una comisión de expertos con los funcionarios estadounidenses de más alto nivel, y encargado de prevenir futuras crisis financieras, se reunió para comentar la subida de los préstamos corporativos de la última década, muchos de los cuales son calificación crediticia basura. Una desaceleración económica podría traer una ola de impagos, que podría extenderse por los mercados", publica “The Street”.

DEFINICIÓN
En finanzas, un bono de alto rendimiento o bono basura es un título de renta fija que tiene un alto riesgo de impago, y que en contraprestación, tiene que pagar un tipo de interés más alto. Generalmente, son emitidos por una entidad poco conocida o de mala reputación.

Se llaman bono de grado no-inversión, bono de grado especulativo o bonos de baja calificación crediticia, ya que están clasificados por debajo del denominado grado de inversión. Estos bonos tienen un alto riesgo de suspensión de pagos, u otros eventos crediticios adversos, pero suelen pagar un cupón más lucrativo que los bonos de mejor calidad, para hacerlos atractivos a los inversores.

Los bonos de grado especulativo originales eran bonos que habían sido de grado de inversión cuando habían sido emitidos, pero de los que el emisor había caído en cuanto a su clasificación y a la posibilidad de suspensión de pagos que aumentaba significativamente. Esos bonos son llamados "Ángeles Caídos".

FALLO CORPORATIVO
El problema de los responsables de prevenir la próxima crisis financiera reside en que, según los datos, la situación se parece a la anterior a la crisis y en que, en el caso de que se levante esa ola, sería extremadamente difícil detenerla. Con un fallo corporativo aumentaría el paro porque las empresas no podrían mantener sus plantillas. También empeoraría el sistema de pensiones.

Según datos del Sistema de la Reserva Federal, "para finales de 2018 la deuda corporativa acaparó el 73,1% del PIB estadounidense". Un dato ligeramente inferior al 73,7% inmediatamente anterior a la crisis de 2009. En otras palabras: el nivel de la deuda corporativa es crítico y encima es de menos calidad.

Pero si se obliga a los bancos, a los fondos de pensiones y de inversión y a otras empresas con posible calificación crediticia basura a endurecer sus condiciones para acceder a un crédito, la crisis también la tendrían encima y rápido, ya que los prestatarios de estas empresas no podrían, en principio, seguir operando sin la posibilidad de refinanciar sus deudas a bajos tipos de interés.

RECESIÓN
El Banco Mundial ha rebajado hasta el 1,7% su previsión de crecimiento para las economías avanzadas. A la cabeza se sitúa Estados Unidos, cuyo PIB aumentará un 2,5% en 2019, la misma cifra que la previsión anterior.

El Banco Mundial ha revisado a la baja en tres décimas su perspectiva de crecimiento mundial, hasta situarla en el 2,6%, por los datos peores de lo esperado referentes a inversiones y comercio internacional, según se desprende del informe “Expectativa económica mundial,” elaborado por la entidad y publicado este martes.

Asimismo, el organismo también ha revisado a la baja la estimación de crecimiento del PIB mundial para 2020, hasta situarla en el 2,7%, una décima menos. La proyección para 2021 la ha mantenido en el 2,8%.

"Ha habido una caída en la confianza empresarial, una profundización en la desaceleración del comercio mundial, y una ralentización en la inversión en mercados emergentes y economías en desarrollo", ha explicado el presidente del Banco Mundial, el estadounidense David Malpass.

La institución ha subrayado que los riesgos se mantienen firmemente alineados a la baja, lo que refleja en parte la posibilidad de que se desarrollen políticas desestabilizadoras, como una nueva escalada en las tensiones comerciales, más agitación financiera en los mercados emergentes, y una ralentización mayor de lo esperando en las principales economías mundiales.

RIESGO
El propietario de cualquier deuda es sujeto de un riesgo de tipo de interés y un riesgo de crédito, un riesgo de inflación, un riesgo de divisa, un riesgo de duración, un riesgo de convexidad, un riesgo de repago del principal, un riesgo de liquidez, un riesgo de madurez, un riesgo de reinversión, un riesgo de mercado, un riesgo político, y un riesgo de ajuste fiscal.

El riesgo de tipo de interés se refiere a que cambie el riesgo del valor de mercado de un bono, debido a cambios en la estructura, o en el nivel de las tasas de interés o expansiones de crédito. 

El riesgo de crédito de un bono basura se refiere a la probabilidad o la probable pérdida sobre un evento crediticio (p.e., las pérdidas del obligante sobre pagos calendarizados o se declara en quiebra, o reestructuración del bono), o un cambio en la calidad del crédito que se expide por una agencia de clasificación incluyendo a Fitch, Moody's o Standard & Poors.

Bonos clasificados como BBB y más arriba, son llamados bonos de grado de inversión. 

Los bonos clasificados por debajo del grado de inversión en su fecha de emisión son llamados bonos de grado especulativo, o coloquialmente bonos basura.

Las deudas clasificadas muy bajas ofrecen mejor rendimiento, haciendo a los bonos especulativos vehículos de inversión atractivos para algunos tipos de estrategias financieras. 

Algunos fondos de pensiones y otros inversores (como bancos o compañías aseguradoras) tienen prohibido en sus estatutos invertir en bonos que estén clasificados por debajo de un cierto nivel de riesgo. Como resultado, las clasificaciones bajas tienen una base de inversores diferentes de los bonos normales.



(*) Periodista español

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