SAN JUAN.- El presidente del Partido Independentista
Puertorriqueño (PIP), Rubén Berríos Martínez, afirmó hoy que los días
de la colonia en esta nación caribeña ''están contados'', pese al
crecimiento del anexionismo, que es inaceptable para Washington.
'Los días de la colonia están contados y la Estadidad (anexión) no es
solo perjudicial para Puerto Rico, sino inaceptable para Estados Unidos
por ser contraria a sus intereses', expuso el veterano dirigente al
sostener que la puerta hacia la independencia está abierta.
Berríos Martínez apuntó que las relaciones coloniales dependen de los
intereses que las determinan, de la geopolítica internacional, la
coyuntura histórica y la correlación o desproporción de fuerzas entre
colonia y metrópoli.
'Por eso en Puerto Rico, respecto al
estatus, las mayorías y minorías son cuestión de tiempos y
circunstancias', remató al recordar un encuentro en 1989 en Estocolmo
con el entonces presidente de la Internacional Socialista, Willy Brandt
(1913-1992).
En tal ocasión, quien fuera canciller federal de
Alemania Federal, le comentó que por primera vez durante una reunión el
Secretario norteamericano de Estado no le cuestionó la relación de la
Internacional Socialista con el PIP, ya que desde el despuntar de la
guerra fría la independencia de Puerto Rico era inaceptable para Estados
Unidos.
A pesar del crecimiento sustancial del movimiento
anexionista y la reducción del apoyo electoral al Partido Popular
Democrático (PPD), este ha mantenido buena parte de la 'masa sana' del
autonomismo de la que hablaba el apóstol cubano José Martí, y que
rechaza la asimilación.
'Y el independentismo se mantiene
perseverante contra viento y marea como fuerza con personalidad propia,
influyente y respetada', adujo el presidente del PIP en un escrito en el
cual destaca una serie de importantes acontecimientos como el proceso
del Congreso estadounidense de 1989-1991, cuando se evidenció que la
anexión es inaceptable para Washington.
En esa ocasión, el
legislativo norteamericano reconoció la independencia como alternativa
viable, después se produjo la intensificación de 1999 al 2003 de la
lucha por la salida de la Marina de Guerra de la isla municipio de
Vieques.
Además, dijo, los Informes de Casa Blanca de 2005, 2007
y 2011 reafirmaron el carácter colonial del Estado Libre Asociado
(ELA), instaurado por Washington en 1952, y en 2012 se produjo el
repudio plebiscitario a la colonia.
Este año 2016, explicó
Berríos Martínez, se produjo el desahucio oficial del ELA por el
gobierno norteamericano y se aprobó la legislación Promesa que impone la
junta de control fiscal a la administración puertorriqueña.
De
forma paralela se ha ampliado el respaldo a nuestra descolonización e
independencia en la Organización de las Naciones Unidas y en la
Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC).
Terminada la Guerra Fría en 1989, la economía mundial se ha
internacionalizado; el colonialismo prácticamente ha desaparecido y aquí
está quebrado económica, política y socialmente, mientras el país se
vacía con la emigración hacia Estados Unidos y otros lugares.
'En estos nuevos tiempos hay que lograr lo que en la posguerra no se
pudo y, manteniendo nuestras particulares identidades, anclados en
nuestra inquebrantable nacionalidad, construir el futuro con los que
creemos en la soberanía nacional, unos a través de la independencia y
otros de la libre asociación: a esa aspiración le llegó su tiempo',
sostuvo en un acercamiento al ala soberanista del PPD.
Martí
anticipó este momento: hay que 'buscar una forma más feliz'; el camino
de la libertad ha sido largo y falta por andar, pero llegamos,
llegamos', remató Berríos Martínez.