martes, 26 de septiembre de 2017

Estremecedor SOS de Puerto Rico y en español: ‘Necesitamos agua/comida!!’ / A. R. Mendizabal *


Puerto Rico es pro­ba­ble­mente el único lugar en el mundo de habla es­pañola donde to­davía sub­siste el ‘azul mahón’. Así se lla­maban los cal­zones de la se­lec­ción de fútbol cuando era co­no­cida por ‘la furia es­paño­la’, mucho antes de ese in­vento de La Roja, que com­pite con la chi­lena. En reali­dad, en el Viejo San Juan no hay que re­cu­rrir ni si­quiera al co­lor, porque se da por sen­tado: ‘Aquí maho­nes’. Es como los bo­ri­cuas llaman a los pan­ta­lones va­que­ros. 

Este martes, Puerto Rico no está para salir de compras. No ha quedado casi nada en pie tras el catastrófico huracán María. La devastación es casi absoluta. Y la angustia de los habitantes de la isla improvisa a la desesperada en petición de auxilio. Hasta a métodos dignos de películas de piratas o de robinsones crusoe. Como la foto que han difundido por Twitter y que está dando la vuelta a todos los medios de comunicación norteamericanos.

Es una foto aérea, tomada probablemente por un dron o un artefacto teledirigido, de una intersección en Punta Santiago, al este de la isla. Escrito con pintura blanca, el mensaje grita escuetamente: ‘S.O.S. Necesitamos agua/comida!!’. El New York Post titula: ‘Desgarrador’. El aparato con la cámara salió desde el cercano Cayo Santiago, un islote de 14 hectáreas también conocido como Isla de los Monos por los centros universitarios de cuidados e investigación de primates, especialmente macacos.

El Centro de Investigación de Primates del Caribe depende de la facultad de Ciencias Médicas de la Universidad de Puerto Rico (UPR), pero constantemente es visitado por científicos de otras universidades: Chicago, Yale, Nueva York… Un tuit de esta última universidad es el que ha difundido la dimensión de las necesidades en Puerto Rico hoy.

Puerto Rico es un Estado Libre Asociado a EEUU. Como presidente, Donald Trump viajó a Texas para interesarse por los estragos del devastador huracán Harvey. Y poco días después hizo lo propio en Florida tras el paso de Irma. Pero no ha estado en Puerto Rico, ni se le espera. Será tal vez porque está muy ocupado estos días con sus diatribas contra los jugadores de fútbol americano y de baloncesto que se siguen poniendo de rodillas mientras suena el himno nacional en protesta por el racismo. Hasta los ha tachado de ‘hijoputas’, textual, y ha hecho un llamamiento a los aficionados para que hagan un boicot y no vayan a los estadios.

O quizás más bien será porque aunque los puertorriqueños son legalmente ciudadanos norteamericanos, ni pagan impuestos federales, ni tienen representantes ni senadores que les representen en el Congreso en Washington. O mejor: la verdadera razón para la insensibilidad de Trump es que los boricuas no pueden votar en las elecciones a presidente de EEUU.

¿Insensibilidad? Más bien indiferencia, frialdad y puede que algo de crueldad. Hay que ser lo que hay que ser para escribir y subir a internet estos tres tuits, como ha hecho esta madrugada de martes.

Primero: ‘Texas y Florida se están recuperando pero Puerto Rico, que ya estaba sufriendo por una deuda masiva y por unas infraestructuras en ruinas, está con graves problemas’.

Segundo: ‘Su red eléctrica, vieja y que ya estaba en condiciones lamentables, ha quedado devastada. Gran parte de la isla ha sido destruida, con miles de millones…’. Y tercero: ‘…que se deben a Wall Street y a los bancos y que por desgracia hay que afrontar. Los alimentos, el agua y las medicinas son prioritarias, y va bien’.

Pues no, no van bien ni los alimentos ni el agua ni las medicinas. La foto con el SOS es sólo uno de los testimonios que hablan de las urgencias, de las dimensiones de la tragedia. Si Trump quisiera de verdad hacer algo por Puerto Rico, se movilizaría para que se dejara de aplicar a Puerto Rico lo más pronto posible la llamada Jones Act, como también este martes propone en The New York Times un antiguo congresista neoyorquino, Nelson A. Denis.

Trump se refiere en sus tuits a la deuda de Puerto Rico. Descomunal: 72.000 millones de dólares para una población de sólo 3,4 millones de habitantes. Pero como dice Denis, que considera a Puerto Rico como una auténtica colonia y ha escrito un libro sobre ello, esa deuda procede de una ley norteamericana que castiga duramente a la isla: la llamada Jones Act. Es un vestigio de la I Guerra Mundial, aprobada en 1920 para luchar en el futuro contra posibles submarinos enemigos.

Hoy día, la Jones Act es un monumento al proteccionismo. Establece que todo transporte de mercancías entre dos puertos norteamericanos debe realizarse a bordo de barcos norteamericanos, fabricados en astilleros norteamericanos y tripulados por ciudadanos norteamericanos. Pero a la postre, para Puerto Rico ha sido y está siendo un castigo insufrible.

Varios informes desde 2010 han destapado el hecho de que la Jones Act perjudica de manera feroz a Puerto Rico, Alaska y Hawaii. De hecho, si no hubiera estado vigente no existiría esa pesada losa de deuda puertorriqueña, afirman esos informes.

Esta es la situación que provoca la Jones Act, según Denis: ‘Gracias a la ley, el precio de los productos de EEUU es al menos el doble en las islas vecinas, incluyendo las Islas Vírgenes, que están exentas de la Jone Act. Además, el coste de la vida en Puerto Rico es un 13% más alto que en 325 áreas urbanas en EEUU, incluso aunque la renta per cápita en la isla es de unos 18.000 dólares anuales, casi la mitad de la de Mississippi, el más pobra de los 50 estados’.

Y esto es lo que podría pasar si se derogara la Jones Act: ‘No se trata sólo de recuperarse del huracán María. Si se suspendiera la Jones Act, los precios al consumo bajarían del 15% al 20% y los costes energéticos se desplomarían. Un Puerto Rico post-Jones Act podría modernizar sus infraestructuras y desarrollar su propia industria naval.

De hecho, la isla podría convertirse en centro de transporte marítimo entre América del Sur, el Caribe y el resto del mundo. La industria generaría miles de empleos y oportunidades para los trabajadores cualificados y las pymes. En una isla que tiene oficialmente un paro del 10%, pero que en realidad está más cercano al 25%, sería un dinamizador de toda la masa laboral’.


(*) Periodista español


domingo, 24 de septiembre de 2017

Puerto Rico, en ‘shock’ por la magnitud de su desastre


SAN JUAN.- "Esto es un desastre mayor. Que a nadie le quepa duda de eso", afirmó este domingo el gobernador de Puerto Rico, Ricardo Rosselló, en el cuarto día de desastre tras el paso de María, el mayor huracán que ha azotado la isla desde 1929. El gobierno ha registrado 10 víctimas mortales pero advierte de que hay amplias zonas todavía por acabar de revisar, incluidos nueve municipios incomunicados, según crónica de El País, de Madrid. 

Las pérdidas económicas, lejos de cuantificación precisa, serán de miles de millones de dólares, según Jénniffer González, comisionada de Puerto Rico en el Congreso de Estados Unidos, del que la isla es Estado Libre Asociado. "Nunca habíamos sufrido una devastación como esta", lamentó González, que explicó que en un recorrido en helicóptero contempló a su país devastado: "No queda ni el verdor".
El 100% de la red eléctrica está arruinada. Descuidado durante años y con una infraestructura el doble de vieja de lo debido —una media de 44 años por central—, el sistema eléctrico ha sido la víctima más aparatosa de María
Rosselló ha afirmado que será necesario reconstruirlo por completo, lo que podría llevar al menos dos años. Mientras tanto se irá parcheando el servicio para devolver la electricidad a las casas, misión que puede tomar semanas o meses en las zonas más vulnerables del país. Sin luz, con un 75% de las casas sin agua corriente y sin señal de teléfono apenas, los tres millones y medio de habitantes de Puerto Rico se desesperan por tener soluciones.
En el Centro de Convenciones de la capital, San Juan (390.000 habitantes), habilitado como centro de comando oficial, Dorleen Sánchez, de 44 años, pedía ayuda para conseguir un tanque de oxígeno para su madre, encamada en su casa. "El que tenemos lo he ido dosificando, bajándole el paso de oxígeno al mínimo, pero se está quedando a cero y mi mamá está empezando a tener a toser mucho", explicó.
Las lluvias torrenciales habían cesado ayer, dejando el país inundado. En algunas zonas el nivel del agua alcanzó 90 centímetros en menos de 24 horas, diez más que las cotas más alta de anegamiento que dejó en agosto el huracán Harvey en Texas. El joven gobernador Rosselló, de 38 años, asegura que los daños materiales que ha causado María son solo comparables a los de Katrina en 2005 en Luisiana.
El punto de mayor emergencia este domingo era la presa del lago Guajataca, un embalse de un siglo fisurado por el tremendo empuje del agua. "No sabemos cuánto va a aguantar", ha reconocido Rosselló. Desde el viernes la Guardia Nacional de Puerto Rico trabaja en la evacuación de 8.000 vecinos que podrían verse afectados. 
El sábado se logró rescatar una barcaza cargada de petróleo que iba a la deriva contra la costa de la isla. La comisionada afirmó que se evitó "un potencial desastre ecológico". Además de hacer frente a amenazas como estas, las prioridades de las autoridades de momento siguen siendo salvar vidas, garantizar el funcionamiento de los hospitales, dar acceso a combustible a la gente, reabrir las escuelas, que siguen cerradas, y dar techo a quienes perdieron sus casas. Ayer se contaban 15.000 refugiados.
En San Juan, las colas para conseguir gasolina bloqueaban el tráfico, si bien el gobernador ha asegurado que no hay falta de combustible sino problemas de distribución que ayer se empezaban a solventar. Rosselló ha establecido de manera indefinida el toque de queda de siete de la mañana a cinco de la tarde y la ley seca. Estos días se han reportado casos de pillaje. 
En Lloréns Torres, un barrio pobre de San Juan, fue saqueado un centro comercial. "Mientras cruzaba el huracán, hombres, mujeres, niños y viejos vinieron con su carrito a vaciarlo", dijo el vecino Benito del Cueto, de 83 años. "Iban con el carrito como si fueran de compras".
La comisionada González aseguró ayer que en octubre el Congreso de EE UU abordará la aprobación de fondos específicos para la reconstrucción de Puerto Rico tras el paso del huracán María. La élite del poder político americano ya está en movimiento ante la catástrofe boricua. Este lunes llegará a San Juan el poderoso republicano Marco Rubio, excandidato presidencial, y se espera la pronta visita del presidente Donald Trump.
Con un agujero de 73.000 millones de dólares en deudas a acreedores y 50.000 millones en desprovisión del fondo de pensiones, tutelado por una Junta de Supervisión Fiscal designada por el Congreso de EE UU, Puerto Rico ha recibido el ciclón como la puntilla a su ruina. 
En la isla se cree que el mal es tan grande que hasta podría traer consigo la solución: un plan extraordinario de rescate estadounidense. Aunque el Congreso –controlado por el Partido Republicano, partidario del control severo del gasto público– se ha mostrado reacio a inyectar capital a Puerto Rico, dar la espalda ahora a un territorio americano con el agua al cuello podría tener costes. El peso electoral de la comunidad boricua en EE UU es cada vez mayor, sobre todo en Florida, un estado clave, y su apoyo será preciado de cara a las presidenciales de 2020.
Ajena a las ecuaciones de poder que se tejen en torno al desastre, una mujer que se identificó solamente como "la señora Rivera", sin nombre de pila, pasaba el rato sentada con su padre en un banco de Lloréns Torres, rodeada de árboles pelados, cenizos y torcidos como tras un bombardeo de napalm. "Esto está siendo muy horrible", dijo, "pero en mi casa tenemos lo esencial: jamoncillo y pan".

Puerto Rico necesitará varios meses para empezar a recuperar la normalidad


MADRID.- Tres días después de que el huracán María llegara a la costa de Puerto Rico, la isla caribeña seguía en su totalidad sin electricidad. La tormenta destrozó un sistema eléctrico obsoleto que tardará meses en volver a funcionar. María fue un fenómeno meteorológico con una agresividad poco común, que arrasó la isla de punta a punta, pero cuya violencia no es la única explicación de la destrucción de estas infraestructuras, según el diario Abc

Dos semanas antes, el huracán Irma «perdonó» a Puerto Rico y cambió su rumbo a última hora para pasar por el norte de la isla, apenas peinando el territorio estadounidense. Pese a ello, colapsó el 70% del acceso a la electricidad del país. Para María, fue como derribar un castillo de naipes.
Autoridades como el gobernador de Puerto Rico, Ricardo Rosselló, o la alcaldesa de San Juan, Carmen Yulín, han estimado que el servicio eléctrico tardará entre cuatro y seis meses en normalizarse. 
Algo más optimista era el director de la Autoridad de Energía Eléctrica de Puerto Rico (Prepa, en sus siglas en inglés), Ricardo Ramos, que aseguró en una entrevista que el 80% de la infraestructura de transmisión y distribución de electricidad «se ha perdido», pero confiaba en que las plantas de producción estén intactas. Según su estimación, el servicio eléctrico se habrá recuperado «en tres o cuatro meses máximo».
No hay muchos en Puerto Rico que tengan esa esperanza. La Prepa es un empresa pública de suministro eléctrico detestada en la isla. Es la mayor entidad estatal de este tipo en EE.UU., donde la mayoría de estos servicios los proporcionan empresas privadas, y ha estado lastrada durante años por corrupción, mala gestión y deficiencias en el suministro.
La orografía portorriqueña y el hecho de que sea una isla complica el restablecimiento del servicio. Habrá que transportar hasta esta parte del Caribe toneladas de materiales de construcción y distribuirlos en una isla con las infraestructuras golpeadas.
La falta de acceso eléctrico aboca a la población a meses de sufrimiento. Afecta a la conservación de alimentos, el acceso a agua potable, el funcionamiento de los hospitales, el uso de aire acondicionado, las comunicaciones… El director de la agencia de emergencias portorriqueña, Abner Gómez, reconoció que el «retorno a la normalidad» podría tardar hasta un año.
Mientras, las autoridades tratan de que la tensión y la falta de abastecimiento no desesperen a la población. Rosselló llamó ayer a la calma en un mensaje de radio y tranquilizó a los portorriqueños sobre el acceso al combustible. Las colas se repetían ayer en las gasolineras, donde los afectados tratan de hacer acopio de combustible para sus coches y generadores, y de hielo. El toque de queda sigue instaurado de forma «indefinida» entre las 7 de la tarde y las 5 de la mañana.
La situación más acuciante se vivió en el noroeste de la isla, donde se temió la ruptura de la presa de Guajataca, que podría afectar a 70.000 personas. El viernes por la tarde se detectaron fallos estructurales ante la presión del agua contra la presa, desbordada tras el paso del huracán. Anteayer la alerta se redujo tras comprobar que una erosión había facilitado la salida del agua y reducido la presión al embalse. Finalmente solo se requirió la evacuación de 320 personas en dos municipios que recibirían el impacto directo de la ruptura de la presa.

sábado, 23 de septiembre de 2017

El huracán 'María' deja 35 muertos en el Caribe, 17 en Puerto Rico

SAN JUAN.- Al menos 35 personas han muerto tras el paso del huracán 'María' por el Caribe este mes, tras su último paso por las Islas Turcas y Caicos, después de haber dejado atrás a Puerto Rico y otras islas caribeñas donde se registraron vientos y lluvias que han destruido casas, han causado inundaciones y han devastado las economías de estos países.

Al menos 17 personas han muerto en Puerto Rico, según ha informado el periódico puertorriqueño 'El Nuevo Día'. Mientras que en Dominica, con una población de aproximadamente 71.000 habitantes, la cifra de muertos ha alcanzado las 14 personas.
En el territorio francés de la isla de Guadalupe han muerto otras dos personas y ha habido un muerto en las Islas Vírgenes. Sin embargo, es probable que la cifra de muertos ascienda cuando se reanude la búsqueda de desaparecidos.
'María' es el segundo gran huracán que azota el Caribe este mes y la tormenta más poderosa que ha golpeado Puerto Rico en casi 90 años. El huracán ha destruido el suministro de energía de la isla y varios ríos se han visto afectados por niveles de inundación récord.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha asegurado que Puerto Rico ha quedado "totalmente destruido" y ha dicho que planea visitarla.
A ello se suma que Puerto Rico ya estaba afrontando la mayor crisis de deuda a nivel municipal que ha habido en la historia de Estados Unidos.

viernes, 22 de septiembre de 2017

Puerto Rico enfrenta semanas de apagón


SAN JUAN.- Las autoridades puertorriqueñas elevaron este viernes a 13 la cifra de muertos en la isla por el paso del huracán María, tras hallar ocho personas ahogadas en el municipio de Toa Baja (norte).

El alcalde de Toa Baja, Bernardo Márquez, dijo que la tragedia ocurrió después de la apertura de compuertas del embalse Lago La Plata. También informó de unos 4.000 rescates en su municipio.
Algunos medios locales informaron de que no se activaron las alarmas de inundación en el municipio, que sigue sin electricidad desde el miércoles, como la mayor parte de la isla.
Además de los ocho muertos en Toa Baja, tres hermanas murieron en Utuado (centro-oeste) cuando un alud sepultó la casa en la que se habían refugiado, ya que habían evacuado su vivienda habitual porque está en una zona inundable. 
”Eso nunca se había inundado y nos sentíamos más seguras”, dijo Hilda Gloria González, una hermana de las fallecidas.
”Pero -agregó- alrededor de las 10 de la mañana cayó una piedra de esas grandes y bajó todo eso (barro) por ahí y le dio un cantazo (golpe) a la ventana y yo ahí no sé nada más porque la puerta se cerró”.
La mujer explicó que sus hermanas quedaron atrapadas en un cuarto de la vivienda, ya que la puerta quedó atascada.
El duodécimo fallecido, del que informó ayer el gobernador de Puerto Rico, Ricardo Rosselló, murió por el impacto de un tablero que había sido instalado para proteger del viento a una vivienda y que salió volando.
Dos días después de que María asolara Puerto Rico, e inundara ciudades y aplastara casas, millones de isleños afrontan la perspectiva desesperante de semanas y quizás meses sin electricidad, después de que las autoridades anunciaran un apagón total de la isla tras el paso del ciclón. La tormenta derribó toda la red a través del territorio estadounidense de 3,4 millones de personas, dejando a muchos sin electricidad.
El huracán María, que alcanzó vientos de hasta 285 kilómetros por hora y la categoría 5 de intensidad (la máxima), está dejando una estela de muerte y destrucción a su paso por varias islas del Caribe. Además de los 13 muertos en Puerto Rico, María ha causado al menos 15 en la isla de Dominica y uno en Guadalupe, para un total de 29.
El huracán María avanza ahora hacia las Islas Turcas y Caicos con vientos de hasta 205 kilómetros por hora y categoría 3.

Al menos 13 muertos en Puerto Rico tras el paso del huracán 'María'


SAN JUAN.- El gobernador de Puerto Rico, Ricardo Rosselló, confirmó este viernes el fallecimiento de al menos 13 personas debido al paso del huracán María. Así, las autoridades puertorriqueñas evaluaron la magnitud de los daños después de que el ciclón hubiese causado 21 muertos en el Caribe.

María, ahora de categoría 3 aunque llegó al máxima de 5, dejó dos víctimas mortales en Guadalupe, 15 en Dominica -donde llegó un barco de ayuda francés-, una en Puerto Rico y tres en Haití. Pero es en Puerto Rico donde la situación es más grave.
Se anuncian lluvias torrenciales que agravarán las inundaciones en este territorio de 3,4 millones de habitantes, que podría permanecer sin electricidad durante varios meses y con una red de telecomunicaciones casi totalmente destruida.
El presidente estadounidense, Donald Trump, declaró "Zona de Gran Desastre" a este territorio autónomo estaodunidense, lo cual libera fondos ilimitados de ayuda federal para una isla que desde mayo está en bancarrota.
"Puerto Rico está totalmente devastado; en un estado muy, muy delicado", explicó el presidente Trump el pasado jueves tras saber que la isla estaba sin electricidad. Luego el gobernador Rosselló advirtió de que "esto se puede poner peor".
"Lo que provoca más muertes en este tipo de eventos es la lluvia. Anticipamos que esto iba a ser el desastre más grande en un siglo en Puerto Rico y efectivamente ha sido así", explicó, porque la isla aún padece precipitaciones de la cola de María aunque su ojo ya esté kilómetros mar adentro.
Un video difundido en las redes sociales por una residente del barrio de Toa Baja muestra el agua llegando al segundo piso de su casa. "Estamos atrapados, Dios no nos ayuda, no podemos hacer nada" se lamentaba esta mujer. "No podemos subir (al techo) a causa del viento, miren las oleadas de agua", decía.
Durante la noche, decenas de familias fueron rescatadas de este barrio, un suburbio de la capital San Juan que se inundó cuando un lago se desbordó.
"Todos vivimos la peor noche de nuestra vida, pero los boricuas tenemos una gran fuerza interior", comentó por su parte Iris Rivera, de 53 años, en San Juan. "Todo el mundo está ayudando a limpiar, a dirigir el tránsito, a apoyar al vecino".
En tanto, Ocean Park, una zona turística de San Juan, estaba bajo el agua. Residentes en los segundos niveles de sus casas contemplaban la inundación mientras otros, en botes y kayaks, verificaban que sus vecinos estuvieran bien.
Varias tiendas fueron saqueadas y no se veía mucha presencia policial, aunque la gobernación informó de una decena de arrestos. El gobierno declaró toque de queda nocturno y extendió hasta el sábado la Ley Seca.
"El San Juan que conocíamos ha desaparecido", afirmó por su lado la alcalde de la capital, Carmen Yulin Cruz, quien advirtió que la isla podría quedar privada de electricidad "durante cuatro a seis meses".
Mientras tanto, en República Dominicana, el ciclón derribó árboles y postes de electricidad, dejó sin energía a 140.000 personas y causó inundaciones por las crecidas de los ríos. El Centro de Operaciones de Emergencias (COE) ordenó desalojos obligatorios en 26 de las 32 provincias del país y más de 17.000 personas fueron evacuadas.
Casi 3.000 viviendas reportaron daños y, según el COE, 15 comunidades quedaron aisladas por las crecidas de ríos y un puente se colapsó. María ya se alejó de Puerto Rico el jueves por la noche, pero su campo nuboso seguía causando lluvias y vientos en casi todo el país.
En su boletín de las 03H00 GMT del viernes, el Centro Nacional de Huracanes colocaba a María a 145 Km al noreste de Punta Cana, viajando lentamente (a 15 Km/hora) rumbo a las islas Turkos y Caicos.

jueves, 21 de septiembre de 2017

El huracán 'María' deja seis muertos y graves daños a su paso por Puerto Rico


SAN JUAN.- Tras el paso del huracán María por Puerto Rico, la isla ha amanecido este jueves con los sistemas eléctricos destruidos y ha provocado deslizamientos de tierra e inundaciones, lo que dificulta las labores de rescate de los equipos de emergencias. Asimismo, el gobernador confirmó una muerte a causa de la catástrofe, pero los medios locales informan de al menos seis fallecidos. 

Por el momento se desconoce el alcance de los daños, ya que docenas de municipios permanecen aislados y sin comunicación después de que María golpeara la isla con una tormenta de categoría 4 y con vientes de casi 250 kilómetros por hora. Se trata del huracán más fuerte que ha azotado la Puerto Rico en los últimos 80 años, y que ha dejado ya 10 muertos a su paso por el Caribe.
María ha dejado estampas de inundaciones generalizadas y árboles arrancados que han bloqueado muchas carreteras y calles, creando un laberinto que incluso ha obligado a algunos conductores a pasar por delante de los vehículos policiales que usaban altavoces para advertir a la gente que debían respetar el toque de queda impuesto por el gobernador para garantizar la seguridad de todos.
“Esto será un evento histórico para Puerto Rico”, afirmó Abner Gómez, director de emergencias de la isla. Por su parte, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aprobó una declaración federal a causa del desastre. El huracán se dirige hacia la costa estadounidense, con mayor fuerza que Irma, que irrumpió en los Cayos de Florida a principios de mes.
En la capital de San Juan, los imponentes eucaliptos cayeron provocando daños en la calle principal salpicada de bares, restaurantes y cafeterías, algunos de los cuales resultaron dañados. En las afueras de un edificio de apartamentos cercano, el operador de una empresa de turismo de 40 años, Adrian Pacheco, contó cómo pasó ocho horas en una escalera acurrucado con otros 100 residentes cuando el huracán arrancó las persianas de su edificio y diezmó tres balcones. 
“Creo que la gente no esperaba que la tormenta llegara al punto en que llegó”, dijo. “Como Irma nunca pasó, pensaron que María sería la misma.”
El huracán Irma arrasó Puerto Rico el 6 de septiembre, dejando a más de un millón de personas sin electricidad, pero sin causar muertes ni daños generalizados como ocurrió en las islas cercanas. María, sin embargo, voló ventanas en algunos hospitales y comisarías de policía, convirtió algunas calles en ríos y destruyó cientos de casas en Puerto Rico, incluyendo el 80% de las casas en una pequeña comunidad pesquera cerca de la Bahía de San Juan.
“Meses y meses y meses y meses y meses y meses van a pasar antes de que podamos recuperarnos de esto”, dijo Félix Delgado, alcalde de la ciudad costera norteña de Catano.
Mientras tanto, el ruido de las motosierras llena el silencio que se extendió por San Juan a última hora de la tarde del miércoles, cuando los bomberos comenzaron a remover árboles y usar excavadoras para levantar postes de luz derribados. Algunos vecinos también se sumaron a las labores de limpieza.
María ha causado al menos 10 muertes en todo el Caribe, entre ellas siete en la isla de Dominica, que ha sido duramente azotada, y dos en el territorio francés del Caribe de Guadalupe. 
El gobernador de Puerto Rico dijo a CNN que un hombre murió después de ser golpeado por escombros voladores. No se disponía de más detalles y no pudo ponerse en contacto inmediatamente con los funcionarios para recabar observaciones.
Asimismo, la red eléctrica puertorriqueña se estaba desmoronando ante la falta de mantenimiento y la disminución de personal incluso antes del paso de María, por lo que ahora se espera que pasen semanas para restaurar la energía.
Por su parte, en Dominica, el ministro de Turismo, Robert Tonge, aseguró que el país estaba gravemente dañado tres días después del paso de María. Según su explicación, la capital sigue con problemas de inundaciones y graves daños. Además, el hospital y un centro comunitarios perdieron sus techos.

miércoles, 20 de septiembre de 2017

En Puerto Rico ya comenzó la limpieza de las autopistas después del paso de 'María'


SAN JUAN.- Las autoridades de emergencia en Puerto Rico han comenzado labores para restaurar el acceso en las carreteras de la isla, el primer paso necesario para atender a los millones de residentes afectados por el paso del huracán María.

Nino Correa, el coordinador de búsqueda y rescate de la Agencia Estatal de Manejo de Emergencias (AEMEAD) de Puerto Rico, explicó que ya su equipo ha empezado a desplegarse para liberar las vías.
"Es la primera vez que vivimos un sistema como este", aseguró Correa en una entrevista telefónica en la tarde del miércoles. "Ya hay algunas brigadas y personal en la calle enfocados principalmente en dos cosas: primero, el acceso a las carreteras y, segundo, las comunicaciones, que se afectaron muy fuerte".
Sus esfuerzos se enfocarán inicialmente en despejar las vías principales de Puerto Rico: la autopista Luis A. Ferré (conocida como el Expreso PR-52), que recorre de norte a sur la isla, desde San Juan hasta Ponce; las Carreteras #1, #2 y #3, que conectan a muchos de los municipios más grandes de la isla; el Expreso José de Diego (PR-22) en el norte; y la PR-53, entre otras.
"Es bien difícil cruzar de un lado a otro de la isla" tras el paso del ciclón, agregó.
Correa asegura que los 78 municipios de Puerto Rico son directamente responsables de las calles y avenidas locales, y que muchos de estos pueblos "ya están en la calle" para comenzar el largo proceso de recuperación. 
"La Autoridad de Carreteras está trabajando con cada municipio. Lo importante es tener la garantía de mover las ambulancias, los rescates, incluso la Guardia Nacional", afirmó.
Sin embargo, los esfuerzos de rescate se han visto entorpecidos parcialmente por el intenso daño que trajo María. La línea principal de la Agencia de Manejo de Emergencia, por ejemplo, dejó de funcionar y, aunque los usuarios de redes han compartido otros números de emergencia, esas líneas "pueden colapsar por la cantidad de llamadas que entran", explicó.
Correa confirmó que el número de la radio estatal WIPR, (787) 777-0940, es uno de los que se ha habilitado para recibir este tipo de llamadas.
"Necesitamos tiempo para restablecer la comunicación", agregó. "Si alguien tiene necesidad, sugerimos que lo primero que deben hacer es intentar canalizar (su pedido) a través de los municipios".
Tras el paso de María, la Agencia de Manejo de Emergencias respondió a varias llamadas de emergencias.
En el hospital Doctor's Center en el pueblo de Carolina, en el norte de la isla, asistieron moviendo a unos 80 pacientes a pisos más altos del edificio y trasladando a cuatro personas en condición crítica al hospital regional del municipio, dijo Correa.
También respondieron a una situación en Gurabo, en el centro de Puerto Rico, luego de que una urbanización quedara inundada con varios pies de agua. Algunos residentes, entre ellos ancianos y personas discapacitadas, fueron evacuados mientras otros decidieron permanecer en sus hogares.
La agencia también visitó otros sectores vulnerables, como las comunidades alrededor de la represa en el municipio de Patillas (sureste) y una urbanización en Ceiba (este) altamente susceptible a derrumbes. 
"Hasta el momento, todo está bajo control" en ambas áreas, dijo Correa, agregando que en la isla de Vieques también se rescató a dos mujeres de una playa.
A los puertorriqueños en la diáspora que aún no saben sobre sus familiares, Correa pidió una cosa: paciencia. "Hay sectores completos incomunicados y hay compañías que no están en función", dijo.

'María' devasta Puerto Rico y el gobernador decreta el toque de queda hasta el sábado


MIAMI.- Lluvias torrenciales, ríos y embalses desbordados, marejadas ciclónicas de dos metros, olas de ocho metros, árboles por los aires, ventanas estallando, 100% de las casas sin electricidad y problemas generalizados de telecomunicaciones. El ojo del huracán María ha atravesado Puerto Rico con sus devastadores vientos de más de 200 kilómetros por hora (categoría 4, la segunda más potente de la escala ciclónica) entrando por el sur a las seis de la mañana hora local y saliendo por el norte pasado el mediodía, manteniéndose la alerta por lluvias hasta esta noche y dejando la red de carreteras bloqueada y un caótico panorama general, según la crónica del corresponsal de El País, de Madrid, en el Caribe. 

El gobernador Ricardo Rosselló ha pedido al presidente de EE UU Donald Trump que declare la isla "zona de desastre", ha ordenado el toque de queda para la población hasta el sábado y ha anunciado que los primeros equipos de rescate están listos para salir a las calles. Por el momento no se han reportado víctimas mortales.
Con un radio de impacto de 100 kilómetros desde su vórtice que ha afectado a todo el territorio ensañándose con la región central, María es el ciclón más fuerte que golpea a la isla desde 1928. 
Apremiados por el gobierno a refugiarse a tiempo, los puertorriqueños se han mantenido durante horas atrincherados en refugios, casas y hoteles a la espera de que el vórtice del ciclón se fuese por completo. A medida que avanza la jornada se va dibujando el cuadro de la tragedia. 
El diario local El Nuevo Día menciona que un municipio ha quedado "completamente incomunicado"; que una familia tuvo que saltar por la ventana de su casa junto a un río desbordado para salvar su vida; que pacientes de dos hospitales han sido trasladados porque estallaron los generadores eléctricos; el diario refiere zonas urbanas totalmente inundadas y tendidos eléctricos derrumbados, así como detalles que ejemplifican la fuerza del ciclón como la cúpula de la alcaldía de Loíza "arrancada por el viento". 
La alcaldesa de la capital, San Juan (390.000 habitantes), Carmen Yulín Cruz, ha dicho: “La devastación, la cantidad de casas que han desaparecido es muy difícil de procesar”, y el alcalde de la ciudad de Fajardo, Aníbal Meléndez, ha concluido: “Nunca había visto mi ciudad tan destrozada”. 
Ya hace horas, pasado el mediodía y alejándose por fin el ojo del huracán, el director de la Agencia Estatal para el Manejo de Emergencias y Administración de Desastres, Abner Gómez, hacía un balance desolador: "Definitivamente, vamos a encontrar a nuestra isla destruida. La información que hemos recibido no es nada alentadora. Es un sistema que ha destruido todo lo que ha tenido a su paso”.
Tras impactar en Puerto Rico, el huracán María se ha degradado de categoría 4 a categoría 3, todavía muy peligrosa, y se dirige a la costa este de República Dominicana, que se encuentra en alerta roja y ha cerrado sus aeropuertos, incluido el del foco turístico de Punta Cana, hasta el jueves. Se espera que María azote la costa oriental dominicana con un grado menos, categoría 2.
Entre el 6 y el 10 de septiembre el huracán Irma –el más potente en la historia del océano Atlántico– dejó más de 80 muertos y daños incalculables en el Caribe y Florida. La feroz intensidad de esta temporada de huracanes, que dio su primer mazazo a finales de agosto con las históricas inundaciones dejadas en Texas por Harvey, está afectando gravemente a la región y disparando la preocupación por el efecto del cambio climático en el recrudecimiento de los desastres meteorológicos en la zona. 
Esta semana en una entrevista con este diario el premio Nobel de Química mexicano Mario Molina explicaba: "El cambio climático no ocasiona estos eventos extremos, pero sí aumenta su intensidad. Los huracanes tienen que ver con la temperatura del mar. Y esa temperatura, ha subido como consecuencia del cambio climático".
Los destrozos han sido inmensos en Puerto Rico, que arrastra además una desmesurada crisis de liquidez con crecientes dificultades para mantener los servicios de salud y el sistema de pensiones y gran depauperación laboral y social. Casi la mitad de los tres millones y medio de habitantes de Puerto Rico vive por debajo del nivel de la pobreza y abundan por toda la isla construcciones precarias de madera y techos de zinc. Los reportes preliminares señalan que miles de viviendas se han visto seriamente dañadas.
Durante el día el gobernador Rosselló ha lanzado mensajes de ánimo a los puertorriqueños: "No hay ningún huracán más fuerte que el pueblo de Puerto Rico. Cuando pase esto, juntos nos vamos a levantar", declaró por teléfono a El Nuevo Día justo cuando María estaba devastando la isla y en otros medios se escuchaban testimonios como el de Nydia Pérez, una vecina de San Juan que decía a la emisora local Wapa Radio: "En mi casa una ventana explotó y arrancó una puerta. El viento y la lluvia dañaron todo en la sala. A la casa de enfrente se le voló el techo completo".
Desde San Juan, el reportero Benjamín Morales informaba este miércoles a El País de la situación: "Se reportan daños de todo de tipo. El gobernador teme destrucción generalizada, pues cruzó la isla en diagonal. El servicio eléctrico está muerto, como es de esperarse". Morales, que cubrió el demoledor paso del huracán Irma por Cuba y viajó el martes a su país para estar con su familia, comparaba ambos golpes y creía que María estaba dando aún más fuerte en Puerto Rico. "Mi casa tiene ventanas de seguridad para 300 kilómetros y por momentos pensé que arrancaría alguna. Aquí el consenso en la radio es que nunca se había visto algo como esto", dijo.
Trump ha dicho esta tarde que está recibiendo informes detallados sobre la situación en Puerto Rico y en las Islas Vírgenes estadounidenses y que el Gobierno federal asignará recursos para que se recuperen del huracán. El martes por la noche el presidente de EE UU –del que Puerto Rico es Estado Libre Asociado, una fórmula a medio camino entre la dependencia y la autonomía–, tuiteaba su preocupación y su apoyo a los boricuas, cuya numerosa comunidad en la América continental adquiere un peso electoral cada vez mayor, en especial en el decisivo estado de Florida: "Puerto Rico será golepado por un nuevo huracán monstruoso. ¡Cuídense, nuestros corazones están con ustedes y estaremos para ayudarles!", escribía Trump en la víspera del desastre. La ayuda económica de Washington será crucial para que la isla pueda levantarse de su doble knock out: la descomunal crisis de deuda sumada al descomunal huracán.
El huracán María tocó tierra en el Caribe el martes en la isla de Dominica, donde ha dejado al menos siete muertos y provocado una "devastación generalizada", en palabras de su primer ministro. También dejó al menos dos muertos en la isla francesa de Guadalupe, donde otras dos personas están desaparecidas tras el paso del huracán. 
Ahora el ojo del poderoso ciclón enfila hacia República Dominicana y las Islas Turcas y Caicos. Según las previsiones María subirá en las próximas 24 horas hacia el norte y por fortuna no afectará a Haití, el país más pobre de América Latina. Tampoco a Cuba ni a la península de Florida, ambas muy dañadas por el gigantesco huracán Irma.

La devastación es casi absoluta en Puerto Rico por el huracán 'María'


SAN JUAN.- Sin poder contener las lágrimas, la alcaldesa de San Juan, Carmen Yulín Cruz, da cuenta de que en la ciudad la devastación fue "prácticamente absoluta" tras el paso del huracán María por Puerto Rico. 

"Nuestra vida como la conocíamos cambió". 
"Hay mucho dolor, mucha devastación", dijo Yulín Cruz llorando ante un grupo de periodistas en un refugio de San Juan, cuyo techo se mecía por los furibundos vientos de 220 Km/hora que azotan la isla y que forzaron a los refugiados a congregarse en los pasillos.

"Muchas partes de San Juan están completamente inundadas (...) La devastación está tocando los cuatro puntos cardinales", añadió.

De otro lado, el gobernador de Puerto Rico, Ricardo Roselló, solicitó este miércoles al presidente de EE.UU., Donald Trump, declarar la isla zona de emergencia tras el impacto esta del huracán María.

"Informo al pueblo que acabo de solicitarle al presidente Trump que declare a Puerto Rico zona de desastre", señaló Roselló en su cuenta de Twitter.

El gobernador señaló en una entrevista telefónica con ‘GFR Media’ que por ahora no tiene reportes de víctimas mortales a causa del huracán María pero sí conoce que los daños a las infraestructuras son "severos".

De acuerdo con el Centro Nacional de Huracanes (CNH) de Estados Unidos, María se convirtió en la noche de este miércoles en un huracán de categoría 2 y avanza hacia la zona oriental de República Dominicana con vientos máximos de 110 millas por hora (175 km/h).

El organismo indicó que se encontraba a 75 millas (120 km) al este de Punta Cana, en República Dominicana, y se movía en dirección noroeste a 12 millas por hora (19 km/h). Se espera que recupere fuerza este jueves y vuelva a ser un huracán de categoría mayor. Además, se espera que continúe ese rumbo con un decrecimiento paulatino de la velocidad hasta el viernes por la mañana, hora local.

Sigue en vigor un aviso de huracán para Puerto Rico, Culebra y Vieques, de Cabo Engaño hasta Puerto Plata en la República Dominicana, las Islas Turcos y Caicos y las Bahamas.

El director de la Agencia Estatal para el Manejo de Emergencias y Administración de Desastres (Aemead), Abner Gómez, dijo en una conferencia de prensa a media jornada que todo Puerto Rico estaba sin electricidad. “Ya está en un 100 por ciento de gente sin luz”, dijo Gómez, según reportó el diario local Nuevo Día.

Suzette Vega, de 49 años, fue una de las refugiadas en la cancha del coliseo Roberto Clemente cuando el techo comenzó a mecerse y todos fueron transferidos.

“Cuando empezaron los vientos bien fuertes a azotar y el techo (...) vino la alcaldesa y nos desalojó a todos y tuvimos que subir inmediatamente al segundo y tercer piso con todas las pertenencias y los perritos”, contó.

“Un guardia me dijo ‘lo que pasa es que el techo está por colapsar’ y cuando miro arriba, el techo se estaba meneando como si fuera una hoja de papel. Le dije: ‘¿Pero ese techo es de cartón?’, y me dijeron: ‘No, es de cemento’ ”. 

“Yo escuchaba los cristales cayendo, pero no sabía de dónde venían, todos los pasillos se inundaron”, prosiguió Vega.

Poco después, la alcaldesa aseguró a reporteros que el estadio era seguro y “que no debía ocurrir absolutamente nada”. En el centro de San Juan, Imy Rigau, de 53 años, estaba guarecida en un pasillo de su apartamento, junto a su hijo de 23 años y su perro. Lloraba.

“Estamos encerrados todavía en el pasillo del apartamento, que lo tengo todo inundado de agua”, lloró. “Tenemos como un pie (30 cm) de agua”. Vive en un cuarto piso, pero el agua llega desde el apartamento superior del edificio de cinco pisos, cuyo techo aparentemente se rompió. “El agua bajó por la escalera como si fuera una cascada y toda esa agua se metió dentro de la casa”, contó.

En llamadas a la radio WKAQ 580 AM, los residentes daban cuenta de desastres desde todas partes del país.

“Hay que reconstruir la ciudad capital del país, que tiene que decirle al mundo que estamos aquí”, agregó la alcaldesa de San Juan.