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miércoles, 25 de marzo de 2020

Portugal y España se unen en oración en el santuario de Fátima "en esta singular hora de sufrimiento"


FÁTIMA.- Una oración única en la historia de la Península Ibérica en la tarde del 25 de marzo, fiesta de la Anunciación. La iniciativa surgió por impulso de unos laicos de Portugal, que juntaron miles de firmas para renovar la consagración de la Iglesia portuguesa al Sagrado Corazón de Jesús y al Inmaculado Corazón de María, desde el santuario de Fátima.

Pero enseguida la Conferencia Episcopal Española se sumó a la propuesta, y las redes sociales del santuario de Fátima detallaron que sería la primera vez que ambas iglesias ibéricas se consagraban, juntas, a ambos Corazones, el de Jesús y el de María.
La Conferencia Episcopal Española pidió a los fieles españoles unirse a los portugueses en el rezo del rosario a las 19.30, también siguiéndolo desde los medios de comunicación que han retransmitido las imágenes desde el Santuario de Fátima, pidiendo por las víctimas del coronavirus, sus familiares, los sanitarios y por el fin de la pandemia.
Presidió el acto el obispo de Leiria-Fátima, el cardenal António dos Santos Marto, vicepresidente de la Conferencia Episcopal de Portugal.
Fue al finalizar el rosario que el cardenal Dos Santos realizó la consagración "de toda la península Ibérica, España y Portugal, y sus respectivas islas al Sagrado Corazón de Jesús y al Inmaculado Corazón de María, a la que se tiene una devoción arraigada en tantas diócesis", según explicó una nota de los obispos españoles. 
El cardenal Dos Santos oró ante la imagen que se venera en la capilla de las Apariciones, trasladada para la ocasión a la basílica. En el santuario había algunos pocos fieles y sacerdotes, para mantener la seguridad sanitaria. Las oraciones alternaron el español, el portugués y el inglés.
El rosario fue presentado por el padre Carlos Cabecinhas, rector del santuario, quien pidió a la Virgen su “auxilio y protección en el momento de tribulación que vivimos actualmente”. Pidió por las víctimas de la pandemia, los sanitarios, las autoridades y las familias.
El rector recordó que hace un siglo los santos pastorcitos de Fátima, Francisco y Jacinta Marto, cuyos cuerpos descansan en la basílica, murieron víctima de otra pandemia, la llamada "gripe española" que se extendió a finales de la Primera Guerra Mundial (se llamaba así porque debido a la censura de guerra en casi todos los países, sólo la prensa española, neutral, hablaba de ella).
Finalmente, acabado el rosario, el cardenal Dos Santos, “en nombre de los obispos de Portugal y España” renovó la consagración al Sagrado Corazón de Jesús y al Inmaculado Corazón de María. 
Explicó que al acto se habían unido también, expresamente, entre otras, las conferencias episcopales de varios países hispanos (Bolivia, Colombia, Costa Rica, Cuba, Guatemala, México, Nicaragua, Panamá, Paraguay, República Dominicana), así como Polonia, Rumanía, Eslovaquia, Hungría, Tanzania, Zimbabue, Timor Este (país de lengua portuguesa y mayoría católica junto a Indonesia) y “muchos otros grupos y fieles de todo el mundo han expresado su deseo de asociarse a este acto”.
Tras la consagración, el coro -pequeño pero suficiente- cantó el Salve Regina y el "Ave María" de Fátima y después de retirarse el cardenal y de un breve descanso el rector del santuario pasó a presidir la Misa de la Anunciación en la basílica.




Así fue el texto de la oración completa de la consagración hecha por el cardenal en nombre de todos los obispos de la península ibérica:

Corazón de Jesucristo, médico de las almas,
Hijo amado y rostro de la misericordia del Padre,
la Iglesia que peregrina sobre la tierra en Portugal y España -naciones que son Tuyas-
mira para Tu costado abierto, que es su fuente de salvación, y
Te suplica:
– en esta singular hora de sufrimiento,
asiste a Tu Iglesia,
inspira a los gobernantes de las naciones,
escucha a los pobres y a los afligidos,
enaltece a los humildes y a los oprimidos,
sana a los enfermos y a los pecadores,
levanta a los abatidos y a los desanimados,
libera a los cautivos y prisioneros
y líbranos de la pandemia que nos afecta.

Corazón de Jesucristo, médico de las almas,
elevado en lo alto de la Cruz y palpado por los dedos del discípulo en la intimidad del cenáculo,
la Iglesia que peregrina sobre la tierra en Portugal y España -naciones que son Tuyas-
te contempla como imagen del abrazo del Padre a la humanidad,
ese abrazo que, en el Espíritu del Amor, queremos darnos unos a otros
según Tu mandato en el lavatorio de los pies, y
Te suplica:
– en esta singular hora de sufrimiento,
ampara a los niños, a los ancianos y a los más vulnerables,
conforta a los médicos, a los enfermeros, a los profesionales de la salud y a los voluntarios cuidadores,
fortalece a las familias y refuérzanos en la ciudadanía y en la solidaridad,
sé la luz de los moribundos,
acoge en Tu reino a los difuntos,
aleja de nosotros todo mal
y líbranos de la pandemia que nos afecta.

Corazón de Jesucristo, médico de las almas e Hijo de Santa María Virgen,
por medio del Corazón de Tu Madre,
a quien se entrega la Iglesia que peregrina sobre la tierra
en Portugal y España -naciones que desde hace siglos son Suyas-
y en tanto otros países,
acepta la consagración de Tu Iglesia.
Al consagrarse a Tu Sagrado Corazón,
la Iglesia se entrega a la protección del Corazón Inmaculado de María,
configurado por la luz de Tu pascua y aquí revelado a tres niños
como refugio y camino que conduce a Tu Corazón.
Sea Santa María Virgen, Nuestra Señora del Rosario de Fátima,
la Salud de los Enfermos y el Refugio de tus discípulos nacidos junto a la Cruz de Tu amor.
Sea el Inmaculado Corazón de María, a quien nos entregamos, quien diga con nosotros:
– en esta singular hora de sufrimiento,
acoge a los que perecen,
da aliento a los que a Ti se consagran
y renueva el universo y la humanidad. Amén.

jueves, 9 de mayo de 2019

El Papa obliga a denunciar los abusos sexuales y los encubrimientos en la Iglesia

CIUDAD DEL VATICANO.- Las medidas concretas prometidas por el Papa Francisco ante los casos de abusos llegaron este jueves con un importante documento en el que se obliga a todos los miembros de la Iglesia a denunciar cualquier caso de abusos sexuales y también el encubrimiento por parte de los obispos.

Esta es la medida principal del 'motu proprio' (documento papal) de Francisco llamado 'Vos estis lux mundi' (Vosotros sois la luz del mundo) y publicado este jueves, que también exige a todas las diócesis del mundo la creación antes de junio de 2020 de un sistema accesible a cualquiera que quiera realizar una denuncia.
El tercer punto de este documento establece que por primera vez se da total protección y asistencia a los denunciantes y a las víctimas.
"No hay delitos ni penas nuevas, lo que se busca garantizar es la recogida de noticias de datos, la gestión de denuncias y la fidedigna transmisión de las denuncias", explicó el secretario del Pontifico Consejo para los Textos Legislativos, el español Juan Ignacio Arrieta Ochoa.
Arrieta Ochoa subraya que una de las principales novedades es la obligación de denuncia, que antes era una cuestión moral, de conciencia, "pero ahora está establecido legalmente".
Asimismo será obligatorio el establecimiento de oficinas, portales de internet y líneas telefónicas para que se puedan recibir las denuncias. Las diócesis tienen hasta junio de 2020 para ponerse al día.
Y se aplicará, como reza el artículo 1, para todos los delitos en los que "se obligue a alguien, con violencia o amenaza o mediante abuso de autoridad, a realizar o sufrir actos sexuales; realizar actos sexuales con un menor o con una persona vulnerable; producir, exhibir, poseer o distribuir, incluso por vía telemática, material pornográfico infantil".
También incluye cualquier caso de violencia contra las religiosas por parte de clérigos, así como el caso de acoso a seminaristas o novicios.
Pero también para los delitos de encubrimiento, de los que en el pasado han sido acusado numerosos obispos.
"Cualquier clérigo o religioso que conoce esta conducta por parte un obispo estará obligado a denunciar e informar a la Santa Sede para que tome medidas disciplinarias o penales", agregó Arrieta.
Los informes sobre los obispos "siempre se pueden enviar a la Santa Sede, directamente o a través del Representante Pontificio", añade el documento.
Otro punto relevante es la protección de los denunciantes y de las víctimas, que, según la nueva ley, no pueden ser objeto de "prejuicios, represalias o discriminación", así como nadie puede imponerles la obligación de silencio con respecto al contenido, por lo que pueden hablar con ellos quienes quieran, incluida la prensa.
También se les garantizará "asistencia médica, terapéutica y psicológica, según sea el caso".
Por otra parte, algo que habían pedido los obispos de todos los países, la normativa establece reglas claras sobre el procedimiento a seguir en caso de denuncia.
Las denuncias recogidas tendrán que ser inmediatamente comunicadas al obispo o al superior de la congregación u orden de la diócesis donde se han producido los hechos, pero también se permite que se informe a otros obispos.
El documento del Papa establece sobre todo "la responsabilidad del obispo" en estos casos.
La normativa es importante sobre todo para evitar los encubrimientos, ya que en el caso de que la persona señalada tanto por abusos como por encubrir sea un obispo o un cardenal, el informe se enviará o al obispo metropolitano o al más antiguo del país y se tendrá que informar urgentemente al dicasterio, el ministerio correspondiente de la Santa Sede, y así mismo se informará a la Secretaria de Estado.
"Pero siempre será un obispo, que debe responder directamente al Papa, y con la ayuda de fieles laicos, quien se encargue de esta primera investigación preliminar", explicó Arrieta. El responsable de la investigación después de 30 días envía a la Santa Sede "una relación informativa sobre el estado de las investigaciones", que "debe concluirse en el plazo de 90 días", que pueden ser prorrogables solo por razones justas.
Además, desde el inicio hasta el cierre de las investigaciones preliminares en la diócesis no tendrán que pasar más de 90 días, aunque se podrá por motivos justificados aumentar el plazo.

domingo, 31 de marzo de 2019

"A los católicos que rechazan a los inmigrantes les pido coherencia", dice el Papa


CIUDAD DEL VATICANO.- El Papa Francisco ha admitido que se equivocó cuando afirmó que todo feminismo acaba siendo un machismo con faldas, una afirmación que pudo oírse durante una de sus intervenciones ante la Cumbre Antipederastia que se celebró el pasado mes de febrero.

Así lo ha admitido en la entrevista con Jordi Évole para el programa televisivo  ‘Salvados’, de La Sexta española, en la que ha asegurado que fue una frase pronunciada en un momento de “mucha intensidad” y en clave positiva, después de escuchar el testimonio de una mujer que justo iba en la línea que a él le gustaba.
En este sentido, admite que se fue al feminismo “un poco más de protesta” y ha querido corregir su frase inicial. 
“La frase justa es: Todo feminismo puede correr el riesgo de convertirse en un machismo con pollera (falda). La otra me equivoqué, fue una equivocación del momento, no porque lo piense así. Por eso, hay que discernir bien las actitudes” ha puntualizado.
En la extensa entrevista, en la que el pontífice ha respondido sobre cuestiones sociales, políticas, morales y asuntos internos de la Iglesia católica, han habido varios instantes para la autocrítica. 
El Papa ha sostenido que la institución debe pagar por todos aquellos bienes que no estén dedicados al culto, algo que hace la Iglesia en Italia desde 2012 pero no en España: “los hombres de Iglesia son ciudadanos y tienen que cumplir con todos sus derechos de ciudadanos” ha dicho.
El pontífice ha explicado que en aquellos espacios destinados al culto o al bien social, como una oficina de Cáritas, “es obvio que se debe hacer una exención”; pero por “todo lo que no sea culto, todo lo que no sea un bien común, hay que pagar impuestos”.
Y ha asegurado que no le “incomoda” hablar de pobreza en el Vaticano: “Yo vivo en un museo y lo más aburrido es vivir en un museo”, ha respondido.
Aun así, Francisco ha admitido que en el Vaticano hay “mercaderes”: como en todos los sitios, “no se salva de los límites y de los pecados y de las vergüenzas de otras sociedades. Acá somos hombres y tenemos los mismos limites y caemos a veces en la misma cosa. El trabajo es ir limpiando”, ha enfatizado.
Pero él trata de que “esa limpieza se vaya haciendo sola” y “esto es muy lento”, ha afirmado admitiendo que “hay problemas en el Vaticano” para esto.
Al ser cuestionado por los casos de abusos sexuales en el seno de la Iglesia, Jorge Bergoglio ha explicado que “una época hay que interpretarla con la hermenéutica de esa época”.
 “No puedo interpretar la conquista de América con una hermenéutica de hoy, me tengo que ir a la de la época”.
Sobre este asunto “pasa lo mismo”, y hasta que “explotó” el escándalo de Boston, “la hermenéutica era la de que conviene tapar, evitar males futuros...”
Y “al tapar, se propaga, una vez que entra la cultura del destape, las cosas no se propagan”, ha proseguido el papa, quien ha animado a denunciar los casos que se produzcan.
Francisco ha dicho entender a las víctimas insatisfechas con los resultados de la cumbre de los presidentes de las conferencias episcopales en el Vaticano que finalizó en febrero.
”Yo les entiendo porque uno busca a veces resultados que sean hechos concretos en el momento. Por ejemplo, si yo hubiera ahorcado 100 curas abusadores en la Plaza de San Pedro es un hecho concreto, hubiera ocupado espacio. Y mi interés no es ocupar espacio, es iniciar procesos sanadores”, ha detallado.
Precisamente, “las cosas concretas” de la cumbre “fue iniciar procesos, y eso lleva su tiempo”, pero es la única manera “para que sea irreversible la cura”.
Al igual que “mercaderes”, el papa ha reconocido que en el Vaticano “hay chismorreo”, y “esto es lo peor que puede haber” porque “denigra a una persona”.
De la misma forma, ha admitido que la Iglesia ha jugado a veces con el miedo como hacen ahora algunas voces contra la inmigración: “es evidente, tenemos una historia que a veces nos avergüenza”, ha lamentado.
"A los católicos que rechazan a los inmigrantes "que lean el Evangelio, son católicos, que lo lean y que sean coherentes".
También ha hablado de homosexualidad: Jorge Bergoglio considera que “en teoría” no es una “rareza” tener un hijo homosexual, pero ha animado a los padres que empiecen a “ver cosas raras” en sus hijos a que “consulten, por favor, y vayan a un profesional” porque “ahí se verá a qué se debe, y puede ser que no sea homosexual”.
Así, ha querido matizar las polémicas declaraciones que hizo el verano pasado cuando recomendó recurrir a la psiquiatría a los padres que detectaran conductas homosexuales en sus hijos.
“Yo estaba explicando que nunca se echa de casa a una persona homosexual, pero hice una distinción que cuando la persona es muy joven y pequeña y empieza a mostrar síntomas raros, ahí conviene ir y yo dije psiquiatra, en ese momento te sale la palabra que te sale y encima en un idioma que no es el tuyo”, ha detallado el pontífice.
De aquello salió que los medios dijeran “El papa manda a los homosexuales al psiquiatra y no vieron lo otro, y eso es mala entraña”, ha censurado. 
Al ser preguntado por el periodista Jordi Évole si considera que “es una rareza” tener un hijo homosexual, Francisco ha respondido que “en teoría no”.
“Pero estoy hablando de un chico que se está desarrollando y los padres empiezan a ver cosas raras... Consulten, por favor, y vayan a un profesional, y ahí se verá a que se debe y puede ser que no sea homosexual, que se deba a otra cosa”, ha añadido.
En su opinión, “para una familia es raro, se escandalizan algo que no comprenden, algo fuera de lo normal... No estoy haciendo juicios de valor, estoy haciendo un análisis fenomenológico... Al menos que se saquen la duda con un profesional, tienen derecho a hacerlo”.
Y “una vez que la actitud homosexual está fijada, ese hombre o esa mujer homosexual tienen derecho a una familia, y ese papá y esa mamá tienen derecho a un hijo, venga como venga, y no se puede echar del hogar a ningún hijo o hija homosexual”, ha concluido.
Respecto a si le han permitido hacer todas las reformas que pretendía, Bergoglio ha dicho que nadie se le ha puesto “enfrente para impedirlo. Los mecanismos sociales no son fáciles de mover, pero la mayoría de la gente colabora bien”.
”En teoría” puede tener enemigos, pero precisa: “antes de declarar a uno enemigo, lo pienso veinte veces”.